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miércoles, 11 de marzo de 2015

Menorca, la isla que me faltaba


Como algunos sabéis, hace pocos días que he vuelto de Menorca por temas laborales pero para un loco del spinning como yo resulta muy difícil no llevarse cañas y buscar algún hueco entre las obligaciones. No han sido largos ratos de pesca, pero todo lo que he visto me ha dejado muy buen sabor de boca.

El primer día de pesca lo compartí con dos jóvenes spinners de la isla vecina, Roger Anglada e Isaac Gomila, quienes se esforzaron en llevarme a un par de spots bien alejados (demasiado para mi talón lesionado y la hernia), dejándome boquiabierto en más de una ocasión debido a la belleza y la espectacularidad del paisaje. Menorca is wild!! así la definiría yo, una joya del archipiélago. Llegamos al spot más caliente de la zona, y en menos de 5 minutos, Roger y yo ya habíamos perdido un sargo cada uno mientras Isaac ponía en seco un precioso tordo, Labrus viridis, que le entró a minnow....igualito que en Mallorca vaya. El sol caía y teníamos un gran camino de vuelta así que la jornada llegó a su fin.

Isaac Gomila con su precioso tordo a minnow, un jóven "promesa" en esto del spinning marino.

El segundo contacto con las cañas fue una tarde en el mismo puerto de Ciutadella. Durante los últimos años, sobre estas fechas entran al puerto atunes gigantes de alrededor de 2 metros de longitud y un peso estimado de unos 80 a 110 kilos. Resulta muy impactante ver a un coloso de estos en un puertecillo de a penas 100 metros de ancho y con una profundidad de solo 2 o 3 metros, realizando pasadas en busca de los espetones que ahí dentro se refugian. Lo más alucinante fue ver debajo de las barcas amarradas la friolera de centenares tal vez más de un millar de espetones y no bolis precisamente. Mis amigos mallorquines me habían contado entradas similares de espetones pero hace ya más de 4 años de eso. En Menorca, en cambio, los espetones siguen haciendo estas entradas en masa a los puertos, y lógicamente, los atunes lo saben e intentan sacar tajada del asunto.

Los isleños locales me animaron a robar un espetón y usarlo de cebo vivo pues así suelen clavar los atunes, pero los que me conocéis sabéis que prefiero hacer un bolo antes que traicionar mi filosofía. Y cabezón de mi, ya me pueden imaginar con el equipo de popping, un stickbait e intentando un solo ataque por parte del atún. Al final lo logré, hice una peluca y recogí más rápido para deshacerla, y ahí estaba el animal. Siguió mi stickbait bien de cerca y lo atacó justo a nuestros pies, dejando un remolino de un diámetro muy considerable. Fue en ese instante cuando dejé de lanzarle. De lejos, nadando, parecía más pequeño, pero cuando lo tuvimos tan cerca di gracias de no haberlo clavado. Ahí dentro habría sido imposible sacarlo y sólo me habría servido para perder un buen puñado de trenzado bueno.

A la izquierda, Sam Bosch junto Isaac Gomila (centro) y el que escribe, con el wadder, a la derecha.

Los otros "ratos" que pudimos mojar señuelos los dedicamos al spinning más light, pero la tramuntana ya era demasiado fuerte. No nos dejó mucho rango de acción y hacía imposible mover los señuelos correctamente. Estuve intentándolo con Sons, otro jóven spinner menorquín que no deja de pescar a pesar del poco tiempo que lleva en esto, pero las inclemencias no nos dejaron hacer más. Ya la última tarde volví a ir con Isaac pero esta vez en compañía de Sam Bosch, viejo conocido virtual de foros y redes sociales que por fin tenía el placer de conocer en persona y que nos llevó a algún lugar más resguardado del temporal, pero no dimos con los peces.

Fueron momentos breves pero muy intensos. El paisaje menorquín, su gente acogedora y tal cantidad de peces vistos( que no pescados) me han dejado con ganas de volver exclusivamente a pescar. Me hubiera gustado dedicar jornadas completas al spinning pero entre trabajo y mal tiempo no pudo ser. Sólo me queda agradecer a todos los amigos menorquines su acogida y el trato recibido, en especial a Isaac y su familia que me acogieron y me hicieron sentir como en mi casa. Gracias de todo corazón, espero veros pronto.