Blog especializado en spinning, captura & suelta y fotografía de pesca.

lunes, 28 de septiembre de 2015

¿Pez grande o pez pequeño? Trucos para identificar el tamaño de los peces en las fotografías.

Esta entrada no va de capturas ni salidas guiadas, llevaba tiempo queriendo escribir sobre el tema de las fotos y realizar las debidas reflexiones, tal como solía publicar en los albores de este blog. Vamos a ello. La pesca moderna a spinning ha evolucionado hasta tal punto que hoy en día, con algo de dinero podemos hacernos con un buen equipo y un buen surtido de señuelos "buenos". Los grandes avances en la evolución de los materiales han permitido una gran expansión del spinning, en definitiva de la pesca con artificial. Hace tan sólo 5 años la información se mostraba sólo en revistas de pesca y foros de internet, y con cuentagotas...ya ni hablemos de hace más de una década. Pero a día de hoy podemos encontrar múltiples fuentes de información en blogs, webs de tiendas, revistas online y sobretodo en las redes sociales que copan toda la atención de los pescadores modernos. Se acabó aquello de buscarse la vida uno para sacar sus propias conclusiones y en base a ello utilizar tal técnica o tal otra. Se acabó patear, en el caso de los pescadores de a pie, o navegar y sondear, en el caso de los pescadores de embarcación. Se acabó dar con horarios, señuelos, velocidades de recogida....todo eso se acabó. Vivimos en un mundo que gira muy rápido y en el que lo que importa es la foto, sí, la foto del pez. Nada más, la foto a toda costa. La revolución tecnológica también llegó al mundo de la fotografía y hoy casi todo el mundo tiene una cámara digital de ciertas prestaciones, aunque se trate de una cámara incorporada a un móvil. El caso es que sin muchos esfuerzos ni conocimientos se pueden hacer verdaderos "fotones". He visto pescadores supuestamente "responsables" y con cierto renombre tirar al agua una anjova ya muerta tras hacerle veinte mil fotos y caerse de las manos golpeándose contra las rocas varias veces. Y todo por la foto de marras, por el "fotón". Seamos consecuentes, venga va. Si uno devuelve peces por norma y saca a relucir esta actitud públicamente, creo que sólo tendría que hacer fotos a peces de según qué tamaño o bien capturados en circunstancias concretas o excepcionales, en un viaje por ejemplo, en fin, como recordatorio o testimonio, por llamarlo de alguna manera. Esta reflexión creo que se merece otra entrada así que lo dejaré ahí para hablar en el futuro.

No siempre un plano cerrado es sinónimo de una gran foto. En este caso, un plano más abierto, dejando ver escenario, pez y pescador, también forma una buena composición. Obsérvese la forma correcta de sujetar el pez, una mano firme en la cola y la otra bajo la cabeza para no ejercer presión en los órganos internos del pez.

Lo principal es que, si decidimos que se hagan las fotos pertinentes, se tiene que pensar ante todo en la vida del pez, no en nuestra foto buena. Y ello conlleva devolver al pez rápido e intentar que se le lastime lo menos posible mientras lo manipulamos. El problema es que poco se habla de manipulación de peces, y muchas cosas que se han hablado son mitos. Empezando por la forma de sujetar un pez, lo recomendable es agarrar los peces por debajo de la cabeza con una mano y con la otra agarrarlo de la cola firmemente. Esta mano que agarra la cola es la que realmente inmoviliza al pez, sin embargo ello implica que en las fotos se verá claramente la proporción del pez respecto los dedos del pescador, pero claro, en la actualidad eso no interesa(a algunos). Error. Un pez se debe agarrar firmemente, no con un dedito....-"a no, es que uso bogagrip y el pez no se cae al suelo si se resbala ese dedo"-. No, no cae, pero se descuelga y queda literalmente colgado por la boca de un golpe seco, originando en la mayoría de los casos un agujero en las fauces del pobre animalillo y haciendo que súbitamente sea el maxilar el que sostiene todo el peso del pez. Personalmente, creo que el bogagrip sólo es útil con peces concretos y momentos concretos, no lo veo una herramienta para usar por norma, al menos si se habla de devolver los peces. Es curioso que en otros países con una fuerte cultura del catch and release, arraigada desde hace décadas, los pescadores no utilicen nunca estos grips tan dañinos ni estiren sus brazos en las fotos. Y llama la atención que sí los usen en Japón, país conocido de sobras por la gran afición que hay a la pesca deportiva con muerte. No nos engañemos, el grip es un ingenio para que el pez que quede atrapado no se suelte, en ningún momento fue diseñado para minimizar el daño a los peces.

El grip sólo lo veo útil para inmovilizar especies venenosas o bien peces difíciles de sujetar con las manos, como es el caso de los espetones, que además tienen una mucosa especialmente delicada comparada con la de otros peces y es incluso recomendable tocarlos lo menos posible.

Nos encontramos pues, ante fotografías en las que se adelanta el pez con el grip o directamente con los brazos estirados al máximo, escondiendo los dedos para que no se puedan comparar con las proporciones de la captura. El resultado es el que veremos a continuación. He realizado dos fotografías casi sin alterar el encuadre, sin cambiar la distancia focal ni el objetivo. De hecho, ambas han sido tomadas con un objetivo fijo de 20 mm, un angular. La única diferencia entre ellas es que la persona que posa con el pez ha situado la captura a diferente distancia de ella. Primero cerca de su cuerpo, casi sin estirar los brazos y luego con los brazos estirados del todo. Los resultados son totalmente diferentes. Además, para exagerar un poco este efecto, la modelo ha escondido un poco sus dedos y agarra la cola con sólo dos dedos. La serviolita parece una señora serviola pero si tomamos los dedos visibles como referencia se ve claramente que la cabeza del pez no es tan grande. Si encima nos fijamos en el vinilillo (que diré que mide 10 centímetros), la cabeza del pez ya no parece tan grande. 

Pez cerca de la modelo.

Pez alejado de la modelo y acercado a la cámara. La diferencia entre ambas fotos es clarísima.

En estas fotografías la modelo no ha escondido todos los dedos, de manera que aún podemos hacer esta comparación de proporciones. ¿Qué pasa si no vemos dedos o el pescador usa el grip? Sencillo, siempre nos quedan los ojos del pez y el tamaño del señuelo para comparar. Si por ejemplo, nos dicen que tal pez era un monstruo pero el señuelo que lleva clavado se ve grande, entonces una de dos, o el pez realmente es un animal de récord que tiene clavado un señuelo de palmo o es que se trata de un pez mucho menor con un señuelo más bien tirando a pequeño. Normalmente en estos casos no se dice el tamaño del señuelo así cada cual se imagina el tamaño que quiere o bien sólo se fija en el pez, sobredimensionado de "palabra". La otra opción para obviar el tamaño del pez es directamente sacarle el señuelo, no vaya a ser que los más freaks identifiquemos el modelo de señuelo y por tanto su tamaño, una información que podría poner en peligro la "majestuosidad" de la foto y del ejemplar récord.

Una foto en primer plano es la opción más acertada si de verdad queremos que el protagonista de la foto sea el pez.

A veces la gente se piensa que está engañando a alguien, y el caso es que consiguen engañar a algunos y así mismos, pero a mi no me engañan. Por suerte o desgracia soy técnico superior de fotografía y tengo muy buena vista, amén de unos cuantos tiros pegados. No soy una excepción, muchos pescadores tampoco se dejan engañar fácilmente, y de hecho esta entrada ha sido gestada tras petición de varios pescadores de spinning con sobrada experiencia con los que coincido en forma de pensar. Ya está bien de desvirtuar la pesca y la fotografía. Está bien destacar un pez y que éste sea el protagonista de nuestras fotos, para eso ya están los primeros planos o las fotos tipo bodegón con el pez en solitario sobre una roca. Pero de ahí a manipular incorrectamente los peces exponiéndolos a lesiones sólo por una foto espectacular y encima alegando que es lo correcto, que queréis que os diga, no es propio de un amante del captura y suelta comprometido y consecuente.....¡Hasta la próxima!

viernes, 2 de enero de 2015

Evaluación anual, 2014

Es hora de hacer balance, ya llevo un año y medio en la isla, y finalizado el 2014 ya puedo decir que he pasado mi primer año natural pescando aquí. Cada región, isla o mar tiene sus peculiaridades y aunque el comportamiento de los peces suele ser el mismo, es cierto que entre una zona y otra existen variaciones de contexto y de conducta, obligando al pescador a adaptarse a las "nuevas" circunstancias. El año pasado llegué aquí iniciado el verano y anduve más ocupado en mi mudanza y la adaptación a la vida de isleño que en asuntos de pesca. Por suerte, el pasado invierno se me cerró una puerta para abrirse una mucho mejor y ello me ha permitido tener libertad y alejarme de la monotonía y la rutina. He podido dedicarme a lo que más me gusta, que es pescar a spinning y así poder sacar las primeras conclusiones y mis propias teorías. ¡Vamos a ello!

La pesca de la lubina a spinning en Mallorca no resulta fácil.

Como ya imaginaba, la pesca a spinning se divide claramente en dos ciclos: el frío y el cálido. Mi primer invierno aquí me centré en la lubina y el rockfishing pero viendo la poca cantidad de lubinas que hay actualmente en las islas, la primera conclusión a la que llegué fue que es más productivo centrarse en la pesca en zonas profundas desde acantilados. De hecho, este tipo de spinning es el que practican la mayoría de spinners isleños y bien que hacen porqué no quedan muchas opciones con el frío. En este contexto estamos hablando de algunos pelágicos como la bacoreta pero sobretodo de especies bentónicas y hepibénticas, como el dentón, los meros y la serviola aunque también es buen momento para espetones y cefalópodos en zonas más tranquilas. Como pueden ver, se trata de un spinning bastante limitado en cuanto a contexto y, por consiguiente, en cuanto a especies y técnicas.

Mi primera serviola decente a spinning de superficie. Las había pescado a jigging y con bucktails, pero nada que ver con pescarlas a topwater......emociones fuertes!!

Con la llegada de la primavera la cosa cambia y se hacen viables otras técnicas puesto que son muchas las especies que se empiezan a mover con el aumento de temperatura. Palometones y unas pocas anjovas se activan de verdad y hasta las lubinas parecen estar más presentes que en los meses fríos, qué ironía, siendo la lubina un pez que se siente más cómodo con agua fresca. Es también excelente momento del año para el spinning más light y el rockfishing ya que el mar rebosa de vida y podemos hacernos con gran variedad de especies menores. No olvidemos tampoco la posibilidad de toparnos con los atunes primaverales.

Demasiado tiempo aguantó el trenzado del 0'19 y el bajo del 0'50....estuve hora y media con una 20-80 y un 5000, peleando un atún de unos 60-80 kilos que entró accidentalmente buscando albacoras de unos 8-10 kilos, pero lógicamente, el trenzado tan fino petó. Ese día eché de menos mi equipo de popping atunero. Sin duda, la cosa se hubiera decantado de nuestra parte.

Sin ir más lejos, en una de las pocas salidas que he podido hacer embarcado, un precioso atún que no bajaría de los 60 kilos me acabó rompiendo el trenzado del 0'19 tras hora y media de combate. No obstante, esta etapa cálida sufre cierto ralentizamiento en pleno verano, debido a los excesivos calores y también a la gran afluencia de turistas que invaden cada centímetro de costa. Sin embargo, conforme avanza el verano y llega otoño, la situación se vuelve a calentar tal como sucede en el resto de nuestras costas peninsulares. En pos de los resultados de este año, otoño sigue siendo mi estación preferida para el spinning.

Tonina, en su primer año de pesca en superficie ya se ha estrenado con los espetones, peces que normalmente se capturan con señuelos hundidos, pero con su paciencia y buen hacer, ella consiguió engañarlos arriba.

Otoño lo tiene todo: lubinas, palometones, anjovas, espetones, dentones, túnidos, serviolas y nuestras visitantes anuales, las mágicas llampugas, además de la gran lista de especies menores como, por ejemplo, los sargos y sus parientes. Ahora, entrado de nuevo el invierno, parece que se vuelve a repetir el ciclo y es hora de aparcar la pesca en superficie y dedicarse al jig-casting y los minnows. Este invierno no perderé tanto el tiempo con lubinas escasas y resabiadas, ni con especies menores. Llegó la hora de empezar un nuevo ciclo anual, el ciclo del 2015. Atrás quedan caminatas de investigación y horas y más horas de experimentación in situ, que servirán de mucho de cara al nuevo año.

Un buen sargo salvaje cercano al kilo capturado a spinning con el infalibe Sandeel 10 este pasado mes de diciembre, dando por iniciada la temporada fría.

Ha sido el año de descubrir spots, el año del estreno de Tonina en superficie, el año de las llampugas en poca agua, en definitiva, un año para recordar tanto por los resultados obtenidos como por toda la tarea que "no se ve" detrás de cada captura. La dura tarea de caminar e investigar mientras brazos y espalda se tuestan durante horas bajo el sol abrasador. Esta bien "llegar y besar el santo" pero todos sabemos que las casas se construyen desde abajo, poco a poco, a un ritmo constante y con esfuerzo. De esto trata el spinning: de dedicación, esfuerzo y constancia, y de eso no nos falta ni una pizca. Los peces hay que buscarlos, no vienen solos sentados en el sofá...¡El que quiera peces, que vaya a buscarlos como hemos hecho nosotros! Pero sobretodo, ¡practicando una pesca responsable!

Como venimos haciendo desde hace ya una década, este gesto es el que hemos repetido más veces este año....la suelta, una acción sencilla pero con muchas consecuencias positivas para nuestras especies.