Blog especializado en spinning, captura & suelta y fotografía de pesca.

viernes, 6 de octubre de 2017

Serviolas a spinning desde costa

Serviola, Seriola dumerili, capturada desde costa en Mallorca.
La serviola, Seriola dumerili, se trata de uno de los depredadores litorales más esquivos y a la vez más combatientes. Alcanza dimensiones muy superiores a su pariente el palometón, y ambos son los más emblemáticos representantes Carangidae en nuestras aguas mediterráneas. Así como la pesca del palometón con señuelo se vincula más al spinning convencional, e inevitablemente al spinning topwater, la serviola, pez más amante de mayores profundidades, suele vincularse más al jigging en todas sus vertientes(desde costa y desde embarcación) o bien al spinning profundo con vinilos, bucktails, etc... Sin embargo, se suele dejar de lado el spinning ortodoxo con hardbaits, ya sean éstos señuelos puramente de superficie o bien peces nadadores que cubren la primera capa de agua bajo la superficie. El caso es que en algunos lugares, por orografía, se hace factible este propósito, no exento de dificultad, tanto en el cometido como en la lucha en sí, llegado el momento de toparnos con una de ellas. 

La pesca de serviolas a spinning es sumamente excitante pero entraña sus dificultades.
Así pues, en los últimos años he tenido varios encuentros con ellas, algunos infructuosos con sabor amargo y otros victoriosos para guardar en el recuerdo. En especial destacaría la captura de dos ejemplares que me entraron en poca agua, sobre un fondo totalmente accidentado y rocoso, y además, con la incomodidad de pescar desde cierta altura. El primer ejemplar me pilló en solitario y fue toda una aventura ponerlo en seco desde un acantilado donde me encontraba a unos 5 metros sobre el nivel del mar, con el agravante que se enrocó a mitad del combate y tuve que descender como pude para sacar al pez del agujero donde se había metido. Tras esta delicada operación, tuve que izar literalmente el pez agarrando el trenzado con las manos y confiar en qué aguantase, y tuve esa suerte. Más suerte fue tener todo esto grabado con la gopro, desde antes que mordiese el pez, hasta ponerlo en tierra firme, y obviamente, el momento de su suelta. Se trata del segundo ejemplar que aparece en el post, que engulló totalmente el Buginu color sardina. Aquella tarde gloriosa, no sólo salió esta bonita serviola, más tarde tacharía de la lista el agujón, Tylosurus acus, que aún se me resistía tras sendos infortunios.

Bonito ejemplar de serviola capturado a spinning desde costa.
El otro ejemplar del que también conservo gran recuerdo fue aún mayor y, como el anterior, entró al Buginu en poca agua, sobre un fondo repleto de arrecifes y desniveles. Tal como sucedió con la otra captura, la puse en seco en menos de un minuto, y de no haber sido así seguramente hubiesen acabado cortando ambos ejemplares, ya que el bajo vino las dos veces totalmente rozado, algo muy habitual con las serviolas. Esta vez, sin embargo, estaba acompañado de mi mujer y la puesta en seco del pez fue más sencilla ya que lo pudimos meter en el salabre. Tras menos de un minuto de tensión máxima mientras bombeaba sin darle tregua, la alegría invadió el roquedo cuando la vimos fuera del agua y nos apresuramos a fotografiar tal ejemplar para devolverlo lo antes posible. El material que usé para estos cometidos fue la ya retirada Daiwa Crosscast 20-80 que andaba usando desde el 2011, el Daiwa Ballistic 4000 con Power Pro del 0'19 y bajo Gorilla del 0'45, y como enganche del señuelo, grapas Jack. De momento, estas han sido las dos serviolas de mayor tamaño que he capturado a spinning y no me cabe duda que la pesca de serviolas desde costa es una de las experiencias más excitantes que he vivido desde que me instalé en Mallorca. Lástima que sea una especie tan mal cuidada por la Conselleria, ya que sus vedas y tallas mínimas son ridículas, y esta circunstancia favorece anualmente la pesca irresponsable de esta magnífica y a la vez maltratada especie. Tan sólo basta con hablar con los pescadores locales ancianos para darse cuenta del exagerado retroceso que este pez ha sufrido en Mallorca durante las últimas décadas. Lo que podrían ser capturas comunes, hoy en día son logros contados tras muchos ceros. Así de triste, pero cierta, es la realidad.

lunes, 10 de abril de 2017

Spinning con minnows desde costa: volviendo a mis orígenes.


Tal como venía adelantando en las recientes entradas, el año 2016 trajo consigo mi particular re-enganche al spinning con minnows. Tras vivir muchas jornadas en la isla con viento y mar excesivos para desarrollar correctamente el spinning topwater ortodoxo, uno se da cuenta que los minnows pueden darnos más de una alegría cuando la cosa anda más movida. En Barcelona restringíamos su uso al invierno y la lubina, cuando condiciones climáticas, similares a las de la isla durante esta fase del año, obligaban a abandonar los señuelos de superficie. Sin embargo y por contra, en Baleares en general abunda mucho más el espetón que la lubina y a lo largo de cada temporada uno también se cerciora que usando minnows te vas a hinchar a espetones, así de sencillo. Este paradigma me hizo alejarme del uso de estos señuelos pero hace algo más de un año empezó un nuevo idilio con ellos. A lo largo de la pasada temporada, los minnows han seducido a la mayoría de especies costeras que el pescador de spinning puede optar en nuestro archipiélago: lubina, dentón, palometón, serviola y agujón, sin olvidar los omnipresentes espetones.

Mi primer palometón decente a minnow. Mi fijación de buscarlos siempre con señuelos de superficie ha evitado esta fotografía durante años. Sin embargo, me hace una ilusión especial haberlo capturado de otra forma.

Entre estas capturas me hicieron particular ilusión el palometón y el agujón. El primero, es un pez que curiosamente había pescado en superficie casi el 90 por ciento de veces, y precisamente me hacía gracia capturar uno decente con minnow, y encima sucedió desde costa en un acantilado, experiencia que me hizo saborear de otra forma la captura, conseguida en un escenario diferente y con una técnica diferente. El otro pez en cuestión, el agujón Tylosurus acus, era un pez que llevaba topándome desde hacía dos años, con numerosos peces desclavados a punto de ponerlos en seco. Cuando por fin pude agarrar uno en mis manos me supo a gloria y redondeó una jornada que jamás olvidaré y que relataré más adelante.


De las otras capturas, qué decir, peces deportivos clásicos que alegran e ilusionan a cualquier mortal que haga spinning. La siempre bella y astuta lubina, el carismático y problemático dentón y la aguerrida señora serviola. Lo de este trío de titanes no sé cómo calificarlo. Tal vez sea la recompensa a años de pasión y dedicación a un modo de vida y una filosofía que en su día caló hondo en mi, el captura y suelta, que aún a día de hoy me lleva a meterme en el agua para oxigenar un pez incluso en pleno invierno. Doy gracias por todo lo vivido el pasado año...Y dejando de lado el melancolismo me despido hasta las siguientes entradas en las que seguiré hablando de mis experiencias más recientes con los minnows, así como de los viajes que hicimos a Madeira y Maldivas, ambos dejándonos un recuerdo inolvidable y muchas ganas de volver a esas maravillosas islas.


jueves, 6 de abril de 2017

Dentones a spinning desde costa

Esta entrada está dedicada a un pez que despierta la admiración de cualquier amante del spinning: el dentón, Dentex dentex. Uno de los espáridos de mayor tamaño que habita en nuestras aguas y que suele capturarse a jigging desde embarcación. Sin embargo, en ocasiones se acercan a la costa y es posible su captura a spinning. Como todos sabéis, el spinning topwater es mi mayor entretenimiento y pasión, pero en mis tres temporadas como isleño he ido restringiendo esta técnica a épocas y escenarios cada vez más concretos, adaptándome a las "necesidades" de la isla. Los que me conocen bien saben de sobras que me gusta ir a la contra, obstinarme en conseguir capturas cómo yo quiero obtenerlas, sin importarme la moda o las tendencias de marcas y señuelos. No hay más, soy un cabezón. Cualquier sensato con dos dedos de frente pensaría que lo más lógico para pescar dentones desde costa es buscarlos con jigs o vinilos, cerca del fondo, tal como se hace en barco cuando de jigging se trata, es decir, a shore jigging. Sin embargo, tras unos meses empleando esta técnica, cambié de estrategia y me propuse capturar uno de estos colosos en superficie o, a malas, con minnow. Total, todo el mundo que pesca dentones a spinning lo suele hacer con jigs o vinilos, ¿porqué no intentarlo de una forma diferente, en la superficie o en sus cercanías, tal como a mi me gusta? Dicho y hecho, propósito fijado. Otros pescadores ya habían capturado dentones en superficie o con minnows, así que tenía las referencias que me animaban a lograr el reto y que testimoniaban la posibilidad de lograrlo. Pero, ¿quien dijo que sería sencillo?

Dentón capturado con el minnow Buginu 140.

Los primeros encuentros que tuve con los dentones no culminaron como me hubiese gustado. El primero de ellos me atacó un skipbait, el Ketc de 60 grs. A pesar de no clavarse, ver cómo un dentón de los gordos ataca tu señuelo de superficie bajo tus pies no deja indiferente a nadie, y este hecho me motivó a seguir intentándolo. Pocos meses después, me toparía con el segundo dentón a spinning, esta vez bastante más pequeño, pero también pude ver la picada y el pez durante el corto combate ya que entró a un Mommotti a pocos metros de mi. Esperando que me ayudasen con el salabre debido a la altura del pesquero, el pez se desclavó y se fue hacia el fondo delante de mis narices. Mi turno tendría que esperar otros seis meses de mucha paciencia, insistencia y sobretodo, de mucha fe en lo que estaba haciendo. En esta franja de tiempo también había perdido aquel mero blanco a minnow del que os hablé en otra entrada, así que a pesar de la mala fortuna, era consciente que el reto personal se acabaría logrando tarde o temprano, y así fue.

Mi primer dentón a spinning desde costa en Mallorca.

Lo mejor de todo es que encima sucedió en compañía de mi mujer y pudimos disfrutar juntos del subidón de adrenalina de ese instante, que para nosotros dos fue muy memorable debido a la cantidad de jornadas que llevaba buscando ese pez. Esta captura no es sólo mía, es de los dos y, de hecho, cuando varé el pez sobre la laja cubierta de espuma, ella no dudó ni un segundo en adelantarse a mi y agarrar el ansiado trofeo por la cola, mojándose completamente de cintura para abajo debido al oleaje. En la primera foto de esta entrada podéis ver detrás mío esa misma laja, también cubierta de espuma. Para mayor satisfacción personal, nuestro primer dentón mallorquín desde costa fue capturado cómo pretendía: a spinning con minnow. Una vez más la pesca me demostraba que en esta vida todo es posible, incluso los retos más complejos. Todo reside en tener fe en lo que uno hace y no desistir nunca en los sueños que perseguimos. No importa nadar a contracorriente, lo importante es llegar hasta el final del trayecto sin desviarte de su senda...¡Hasta la próxima!