jueves, 24 de enero de 2013

Spinning ligero. Verdades y falacias.

Muy buenas a todos, esta nueva entrada es introductoria, un prólogo dedicado a aquellas capturas que recuerdo especialmente por el combate que dieron. Todas ellas son capturas a spinning, que se culminaron tras un cúmulo de emociones al límite y adrenalina en estado puro, debido al equipo ligero con el que fueron pescadas. A excepción de algunos casos concretos, la mayoría de estos peces me entraron a un señuelo que no iba destinado para ellos, y con un equipo que lógicamente tampoco era el más adecuado debido a su ligereza. Pero antes me permitiré hacer algunas reflexiones.


Empezaré por un tema que crea controversia: ¿es viable el captura y suelta con la pesca muy ligera? Vayamos por partes. Como sabéis los lectores asiduos del blog, somos defensores del captura y suelta y lo llevamos a cabo. Devolvemos peces y disfrutamos haciéndolo. El problema surge cuando un pez viene clavado de partes delicadas. Nos cuesta reanimarlo. Se acaba marchando, pero, las garantías sobre su supervivencia a posteriori de la captura son una incógnita. En caso de heridas graves producidas por los anzuelos, poco o nada podemos hacer, salvo intentar un desanzuelado lo menos dañino posible. Pero en el caso de los combates largos, está en nuestras manos que esa situación no se produzca, salvo excepciones en las que es imposible acortar ese combate, pero esas salvedades suelen ser fruto del azar o de lanzar a un atún con el equipo de las anjovas. Por lo tanto, volvemos a lo mismo, el pescador tendría que haber pensado mejor antes de lanzar con la 20-50 a túnidos de 30 kilos. Es su culpa. El ego le pudo. A mi me pueden los peces. Y a veces se me desclavan por ese afán de acortar la lucha, pero prefiero disfrutar de una pelea con el equipo al límite y el riesgo de perder la pieza, antes que acabar posando para la foto con el pez a costa de su vida.




DESMONTANDO ALGUNOS MITOS

Apariencias: la"falsa"pesca fina

Un combate largo es el culpable del agotamiento de un pez, pero el único culpable de ese combate largo es el pescador. El angler siempre está a tiempo de cortar el sedal si se prevé un imposible. Sí, el angler es el único responsable de su captura. El porqué es sencillo, veamos. Cuando leo por ahí que han tardado no sé cuántos minutos en sacar del agua una anjova, un palometón o ¡¡una lubina!!...que queréis que os diga, me entran ganas de reir. Pero si a continuación leo que por culpa de ese combate épico se tuvo que sacrificar al animal, me da pena, y vergüenza ajena, mezclada con algo de asco y repulsión. El ser humano y su ego, el ser humano y su fachada, la imagen que da. Tras esa excusa se esconde el propósito real del ¿pescador?: llevarse la captura a toda costa pero dar imagen de que"suelta peces" y que "pesca muy fino y sabe cansar al pescao", un acto de cara a la galería, pero esto es otro asunto. Se llama ignorancia, y desgraciadamente abunda en este país. Volviendo al tema, el caso es que ese pescador seguramente estaba usando un equipo de esos futuristas, suficientemente potente como para sacar del agua al pobre pez en cosa de un par de minutos. Y luego tiene el morro de decir que estaba pescando fino...¡¡¡já!!! pequeñas anguilas pardas... En fin, como de sociología no entiendo mucho lo dejaré en un inciso, un breve paréntesis. Entiendo más de peces, o al menos eso cree mi ego ingénuo.


Paga y pescarás...

Por razones de márketing, se inculca que para pescar buenos peces a spinning sólo lo lograrás con una caña de la marca tal, con carrete mengano de freno ultrasónico, trenzado resistente a serviolas kamikazes y señuelos pepitos ultra killers que lo pescan todo. Y si no vas con esos materiales no pescarás porqué los peces son unos animales ultra fuertes e inteligentes, capaces de partir cañas y sedales de última generación e identificar las marcas de los anzuelos, la grapa, el bajo y cómo no, el modelo de señuelo y la abreviación de la coloración de éste, sin olvidar su peso exacto en onzas y su longitud al milímetro. Qué falacia. La realidad dista mucho de los tópicos.



MÁS CON MENOS

Dejando a un lado mis valoraciones personales, iré al grano y resumo el sino de esta entrada en pocas palabras, para mi una máxima: se pueden pescar buenos peces con equipos muy ligeros de marcas consideradas de baja gama, sin necesidad de alargar el combate.Y por lo tanto, si se pueden pescar en poco tiempo, se pueden devolver al agua. Sí, el captura y suelta es compatible con la pesca ligera, respondiendo a la pregunta que planteaba antes. Pero además está al alcance de todos y se puede llevar a cabo sin dejarse la mitad del sueldo.

Cada uno es libre de pescar con el equipo que le de la gana, yo no soy quién para decir cómo se tiene que pescar ni lo que tiene que comprarse la gente, pero que quede claro, que si se quieren soltar peces hay que olvidarse de combates extenuantes para el pez, se tienen que forzar los equipos y sacar el partido real que se le pueda sacar a una caña y un sedal que han sido fabricados con materiales modernos de demostrada calidad. La marca es sólo una firma, y más allá de la ergonomía o el punto de más de sensibilidad que aportan las marcas de gamas más altas, con un equipo modesto, por llamarlo de alguna forma, podemos pescar peces de ensueño, que nunca olvidaremos por los apuros que nos hicieron pasar en apenas unos minutos...Si algo se puede extraer de esta entrada es que en la mayoría de los casos, la gente alarga los combates porqué quiere, ya sea por su afán de aparentar (léase párrafo anterior "Apariencias"), o bien porqué desconoce el potencial real de un equipo convencional de spinning.



Según mi parecer, la realidad es la siguiente: se sobrevalora la potencia de los peces y por otra parte se infravalora la calidad del tackle atribuyéndolo al hecho que sea de una marca u otra. Para un pescador que se inicia o que lleva pocos años pescando, estas falsas afirmaciones le conducen a combates largos por poner el freno flojo ante el miedo a destrozar su última( y costosa) adquisición o bien a otra vertiente opuesta: sobredimensionar el equipo en exceso, pero así se pierde la esencia del spinning, del lance ligero, de la pesca fina de verdad. Esa pesca que consiste en pelear de tú a tú con un buen ejemplar, sin tregua, a sabiendas que si te pasas aguantando la bobina para girarle la cabeza al animal, todo se puede ir al traste, pero con la confianza que el equipo saldrá ileso sea cual sea el desenlace. De estas sensaciones va a tratar la siguiente entrada. Pesca muy fina y peces potentes, spinning ultra light de verdad, sin falacias ni conservantes. Sin trampa ni cartón...pero sobretodo, con captura y suelta, de la de verdad.

lunes, 14 de enero de 2013

Lubinas a spinning con vinilos, cubriendo todas las situaciones...


Si algo caracteriza los vinilos y los hace diferentes al resto de señuelos, a parte del hecho de ser blandos, es su naturalidad en el medio acuoso. Su efectividad es brutal tanto en aguas continentales como en el mar, y gracias a la variedad de montajes que podemos preparar con vinilos, hoy en día es posible plantearse pescar exclusivamente con estos señuelos, ya que, tal como adelanta el título de la entrada, son señuelos capaces de arrancar lubinas difíciles en diferentes escenarios y situaciones.

Resumiendo, se puede decir que la pesca finesse más ligera se podría reservar para pescar en aguas interiores tranquilas o playas someras, en días de escasa o nula corriente y aguas claras, cuando el guión exige pescar fino con slugs y bajos de linea de broma. Si no presentamos el señuelo de esta forma a Señora Lubina, probablemente se acerque, o ni eso, y se de media vuelta. El montaje Texas sin plomar es el que mejores resultados me ha ofrecido, clave con lubinas de porte pescadas a pez visto, de esas que ves y te ven, pero el wacky también ha sido un revulsivo en días raros.

Lubina a spinning con un vinilo sin plomar y anzuelo Texas, lo que se conoce como montaje weightless.

Por otra parte, ante situaciones de climatología más adversa (aguas abiertas y movidas, corriente y viento), los jig-heads son el complemento que convierten en útil un pedazo de goma que apenas tiene peso y que pierde su efectividad cuando es vapuleado a merced de las olas. Hoy en día podemos encontrar en el mercado muchísimos modelos de cabezas plomadas, con muy buenos diseños, muy bien equilibrados, presentados en muchos gramajes y armados con anzuelos medianamente decentes, sobrados para lubinas, pero cortos para meros de cierto porte y otras especies más potentes. El repertorio de shads acoplables a ese gran repertorio de jig-heads es notorio.

Lubina capturada a spinning con vinilo montado en una cabeza plomada, desde una playa.

En los últimos años hemos capturado bastantes lubinas con estos montajes de vinilos, pero no me hubiera imaginado nunca que el nuevo año empezaría de la mejor forma posible para todo pescador, brindándome una preciosa lubina el mismo día 1 de Enero. El ejemplar era muy lustroso, de lomo grueso y buena panza, bien alimentado, con aletas muy bien formadas y apariencia sana. Midió 60 cms y pesó 2'1 kgs, y engulló un slug de la casa Bass assassin, el Vapor shad, un magnífico vinilo montado en Texas sin plomar para seguir con la tradición. Obvio que el pez fué devuelto al agua como también manda la otra tradición.  Se trata del ejemplar que aparece en las dos primeras fotos de la entrada.

Parece que el 2013 al final resultará ser el año del cambio, excelente preludio de lo que está llegando y lo que tiene que llegar aún.

domingo, 9 de octubre de 2011

Vacaciones de pesca...una semana de desconexión

Palometón, Lichia amia, capturado a spinning desde costa, en superficie con paseante.
Recientemente he vuelto de Baleares, donde pasé 7 días, pescando junto mi amigo Dani, "Raxy" para los amigos más cercanos. El caso es que lo pasamos en grande y no por los cierres, sinó por la pesca desde costa. Por una parte nos dedicamos a la pesca en superficie con equipos medios, en busca de palometones y alguna posible serviola. El resultado, para no conocer el lugar, fué muy bueno, incluso nos llevamos alguna sorpresa.

Los palometones fueron los protagonistas del spinning en superficie.


También hubo tiempo para la pesca nocturna de espetones con jerkbaits (que pesca más aburrida, lanzar, recoger lento, dos jerks y a seguir con la recuperación lineal). Lo pasamos mucho mejor con equipos ultra-ligeros practicando rockfishing con vinilos, pequeños minnows y jigs diminutos. Como era de esperar, las llampugas y las servioletas también se dieron cita en los acantilados con mayor profundidad. La labor de búsqueda de accesos a pie de mar en estos acantilados nos llevó tiempo, sudor, calor y muchas caminatas exploratorias para reconocer el terreno. Pero el esfuerzo valió la pena, así como las vistas, la claridad de las aguas y los paisajes idílicos.

Llampuga a jig-casting desde costa, con bucktail jig.
Debo aclarar que, aunque hay bastantes peces, la tranquilidad y la transparencia del agua hace difícil la pesca con señuelos, lo que implica afinar bajos y lineas, algo arriesgado ya que el tipo de roca de esta isla corta el sedal y lo roza con mucha facilidad. No me cabe duda que repetiré en poco tiempo, aun queda mucho por explorar.

No todos los días te sube a la superficie una araña desde 5 metros de fondo, aun menos si se trata de un ejemplar próximo a los dos kilos.
Quisiera dar mis agradecimientos a Lara y David por acogerme en su casa, a Dani por aguantarme y por demostrar que es un spinner de los que va al límite, a Miguel por prestarme su Saltiga que por suerte o desgracia no necesité, sin olvidar a Fabio, isleño que nos aconsejó dos sitios que dieron peces.