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viernes, 15 de diciembre de 2017

Sargos a rockfishing

Sargo común, Diplodus sargus, capturado a rockfishing con vinilo.
Tras dedicar la temporada anterior principalmente al spinning medio-heavy y especies mayores, durante la temporada 2017 hemos vuelto a practicar lrf, rockfishing ultra light, dedicando bastantes jornadas a esta modalidad. El principal objetivo han sido los sargos a rockfishing, habiendo capturado varias de las especies habituales: sargo común, mojarra y raspallón. Aunque también hemos capturado otros espáridos como es el caso de doradas y herreras, además de otras especies bentónicas típicas del rockfishing en el Mediterráneo, como lábridos, góbidos y serránidos, así como pequeños carángidos.

Tonina y su primera mojarra, Diplodus vulgaris, a rockfishing.
Para este propósito hemos empleado los vinilos con dos tipos de montaje: Texas rig y jig-head. En ambos montajes no hemos excedido de 1.5 gramos de lastre, empleando bajos de fluorocarbono del 0'20. Con aguas claras, y en especial, en lugares donde reciben fuerte presión pesquera, los sargos lo ponen difícil y es necesario pescarlos con poco peso así como reducir el diámetro de los bajos de línea. De noche pierden parte de su desconfianza, tal como sucede con otros peces, pero los de mayor tamaño mantienen la alerta a pesar de la nocturnidad. Con los sargos de tamaño estándar ya cambia la cosa y se dejan engañar más fácilmente, siendo normal que entre sargo y sargo se capturen raspallones, mojarras, o las ya mencionadas doradas y herreras, tal como nos ha sucedido durante estas jornadas nocturnas.

Raspallón, Diplodus annularis, capturado a rockfishing.
La mayoría de las jornadas de pesca dedicadas al rockfishing las hemos llevado a cabo de noche, cuando la tranquilidad reinaba. Sin embargo, este verano, en más de un día de playa me he llevado el equipo y un puñado de vinilos, capturando algún que otro pez. Entre baño y baño nunca están de más unos lances y en plena canícula, con las costas mallorquinas repletas de bañistas y embarcaciones, la pesca más light suele ser una opción más que acertada. A pesar de obtener mejores resultados a rockfishing, este año los sargos y otros espáridos también se han dejado querer con técnicas propias del spinning ortodoxo y convencional, pero de ello hablaremos en otra entrada dedicada específicamente a los sargos a spinning, de mientras, disfruten esta entrada y sus fotografías.

Sargo capturado a rockfishing desde una playa, en horario diurno.
Otro sargo a rockfishing, esta vez capturado desde un espigón.

sábado, 28 de octubre de 2017

Madeira a light spinning "low cost"


Ya ha pasado más de un año de nuestro viaje a Madeira y me gustaría hacer un pequeño report en lo que a pesca se refiere. El viaje no fue exclusivamente de pesca pero como soy un adicto a la droga del spinning no pude evitar meter en la maleta mi rarenium 2500, una bobina de fluorocarbono para bajos de línea, así como un pequeño repertorio de vinilos con sus respectivas cabezas plomadas. La caña la compré en la misma Madeira una vez estábamos allí. Se trataba de una pequeña y barata caña telescópica que me costó poco más de 12 € y, la verdad, con eso bastó para echar cuatro lances en las inmediaciones de un pequeño espigón y pescar unas truchas arcoiris en una segunda jornada.


Empezaré hablando de la jornada en agua salada. Ya llevábamos una semana pateando por toda la isla, visitando bosques de laurisilva y acantilados, "levadas" con vistas a cascadas impresionantes, degustando la gastronomía local y conociendo de cerca los pueblos diseminados en laderas. Así que decidimos dejar de lado la montaña y llegado el día, bordeamos toda la isla con el coche, parando en cada pueblo costero hasta llegar a la zona norte de la isla. Y fue allí, por consejo de Celso Rodrigues, un amigo madeirense, donde me dispuse a probar la caña nueva. En poco más de media hora ya había puesto en seco varios peces que no había pescado anteriormente, a excepción de los lagartos, engrosando mi "álbum de cromos" con especies nuevas.


Entre estas especies me hizo especial ilusión la negrita o almaco jack, Seriola rivoliana, que me sorprendió por su potencia aunque seguramente la vara de juguete que estaba empleando tuvo parte de culpa y acentuó las cualidades del pez para mi disfrute. Tras la negrita, otros de los peces que añadí a mi lista personal fueron el blue runner, Caranx crysos, y la escórpora madeirense, Scorpaena maderensis. Los señuelos que usé fueron los Sandeel slug de 10 cm y los pequeños Ripple shad. Pasé un rato entretenido, me llevé estas pequeñas sorpresas y proseguimos nuestra ruta.



Al día siguiente dedicaríamos la jornada de pesca en aguas continentales ya que la trucha arcoiris fue introducida con éxito en la isla y Tonina no las había pescado nunca, así que íbamos a intentar que se estrenase con ellas. Dicho y hecho, la jornada en agua dulce fue muy productiva y capturamos varios ejemplares de trucha arcoiris, algunos de ellos de bonito tamaño y doblemente disfrutados con la caña "low cost", tanto por Tonina como por mi. Una vez más, la improvisación y el entusiasmo por la pesca, unidos con un equipo básico pero funcional, fueron los ingredientes para llevarnos un bonito recuerdo de vuelta a casa. Ese no sería el único viaje que haríamos, pocos meses después partiríamos hacia Maldivas de luna de miel y cómo no, tampoco evité llevarme un par de equipos y unos señuelos, pero de eso hablaré en la siguiente entrada.




domingo, 2 de noviembre de 2014

Savage Gear Manic Shrimp, la gambita asesina.


Hacía meses y meses que no agarraba el equipo ultraligero de rockfishing, pero esa jornada en la que nuestros amigos alemanes decidieron pescar ligero, me animé y me uní a ellos. Mi principal propósito era estrenar y probar las diferentes Manic Shrimp que aun no había testado y el resultado, a la vista de las capturas y el numeroso número de picadas, fue excelente. Probamos diferentes medidas y colores, con diferentes montajes, y con todos obtuvimos capturas, desde especies de fondo clásicas como la escórpora pasando a los codiciados espáridos.


Entre las especies que la Manic Shrimp cosechó en una sola tarde destacaron escórporas, vacas, raspallones, herreras, mojarras, un pequeño dentón y una doradita. El montaje que más empleamos fue el de vinilo con jighead, pero también nos animamos a montar las Manic Shrimp sin plomar, a weightless, para tentar doradas grandes pero muy listas. No conseguimos clavar ninguna aunque se mostraron "receptivas", sin embargo, el montaje weightless nos dió una captura inesperada de ocho patas.


Sin duda alguna, se trata de un vinilo muy polivalente, disponible en varios tamaños y con una gama de colores muy sugerente y efectiva. Pero lo que más me agrada de la Manic Shrimp es que, como el Sandeel Slug, la podemos montar de mil maneras diferentes: weightless, jighead, texas, carolina...Desde ese día que las probé por primera vez tengo muy claro que siempre van a ir uno o dos blísters en mi mochila. Los resultados hablan por sí solos. ¡Hasta la próxima!

lunes, 24 de marzo de 2014

Spinning ultra light y Rockfishing en Baleares

Ya estamos de vuelta después de unas breves pero intensas vacaciones en las Pitiusas, donde hemos combinado pesca y senderismo, aderezados con algo de fotografía, con la suerte que el clima ha estado de nuestra parte y hemos disfrutado de una semana entera de sol. Considero importante dividir la crónica del viaje en dos partes ya que el panorama del spinning más light y del rockfishing dista mucho del spinning más pesado en busca de grandes depredadores con señuelos de superficie. Ambas disciplinas nos han proporcionado resultados muy dispares, por eso cada una merece especial atención.

Tonina y un bonito merlo, Labrus merula, capturado con vinilo.
En lo referente al spinning más ligero, sinceramente nos hemos llevado una decepción. Era la variante en la que habíamos depositado más esperanzas y versatilidad, pero las todavía frías aguas insulares parecían muertas, carentes de vida. Hemos recorrido quilómetros enteros de costa lanzando todo tipo de muestras de lo más discretas, con bajos del 0'20 para abajo, y no sólo las capturas han sido muy pobres, si no que cada pesquero que visitábamos y rastreábamos parecía un auténtico desierto, donde solo se dejaba ver alguna castañuela, doncellas sueltas y algún que otro gobio.


A pesar de la poca vida en el litoral, hubieron algunas capturas que nos entretuvieron alguna que otra mañana. Los señuelos triunfadores fueron principalmente pequeños vinilos y paseantes hundidos, también de dimensiones reducidas. El compendio de capturas con equipos ultra ligeros ha sido bastante pobre pero se han dejado fotografiar algunas especies típicas del litoral Mediterráneo y hemos vivido algún (aunque breve) momento de frenesí alimenticio obteniendo varias capturas seguidas de espetones en pocos minutos, todos ellos de pequeño tamaño pero divertidos con equipos ligeros.


Todas las capturas han sido devueltas al agua en las mejores condiciones posibles, y para optimizar este propósito, antes del viaje reemplazamos todos los anzuelos triples por simples para así facilitar el desanzuelado y producir menores lesiones a nuestros amigos. Tan sólo una captura se ha desclavado durante el combate en todo el viaje, un dato a tener en cuenta a favor de los anzuelos simples. Si además añadimos que no hemos enrocado ni una vez y que se engancha mucha menos alga y suciedad que con los triples, su uso es muy recomendable. Y hasta aquí llega la entrada. En la siguiente hablaremos de peces y equipos más potentes, la otra vertiente del viaje.

jueves, 6 de febrero de 2014

Corballo a rockfishing, una captura inusual

Corballo, Sciaena umbra, capturado a rockfishing con un pequeño vinilo.
El nuevo año empezó dejando tras de sí nuevas aventuras en nuevos escenarios y con nuevos protagonistas. De hecho, algunos de estos protagonistas que eran de esperar han ido apareciendo y se han dejado pescar y fotografiar a lo largo del pasado 2013. Pero un adicto al spinning en todas sus expresiones y facetas nunca se imagina pegar según qué especies desde costa, bien sea por su escasez, por la dificultad de hacerles atacar un señuelo, o bien por las pocas ocasiones que realmente las tenemos a tiro de caña y podemos "acceder" a ellas.



Entre esas especies está el corballo o corva, Sciaena umbra, uno de los representantes de la famila de los esciénidos (Sciaenidae) presente en nuestras costas, junto la corvina y el verrugato. Desgraciadamente como ha ocurrido con otras tantas especies, las poblaciones de esciénidos han menguado alarmantemente en el litoral del Mediterráneo. Hace años abundaban corvinas y verrugatos en las costas catalanas, y a pesar de que Mallorca ya no es lo que era, su presencia en la isla es más notoria y tarde o temprano esperaba capturar alguno con señuelo. Sin embargo, fue su primo el corballo el primero de la familia que he tenido oportunidad de capturar. Para nada me lo esperaba. Lo veía como un pez que pescaría ves a saber cuando, como y donde, algo remoto.


Los había pescado de niño con cebo, a surfcasting y a fondo embarcado, modalidades en las que es una captura más habitual, y el reto de pescar uno con señuelo me parecía excitante. No sólo tuve la suerte de lograr el reto, sinó que además me pilló con el equipo de rockfishing buscando gobios y escórporas, en menos de medio metro de profundidad y a menos de cinco minutos de casa. Como es de suponer, guardo un recuerdo imborrable de esta captura por toda la historia que la rodea y la finura del equipo que empleaba aquella noche. El montaje que llevaba era el clásico jig-head conjuntado con un pequeño shad, movido cerca del fondo a pequeños tirones o jerks. La picada del animal fue muy brusca, parecía un enroque, y tras verse clavado huyó fuera de su cueva (suertudo yo) lo que me permitió trabajarlo en "aguas libres". Su figura alargada, algo rechoncha y plateada, me sugirió en primera instancia que se trataba de una lubina, pero tras el primer cabezazo en superficie, la sorpresa y la ilusión iluminaron mis ojos. No podía creerlo.


Lo puse en seco con la ayuda de mi amigo Marcos, que me hizo las fotos que ilustran la entrada, y a pesar de su poca experiencia con las cámaras reflex, como podéis ver, se le dio bastante bien inmortalizando la captura y su posterior devolución al agua. Aquel pez no sólo nos alegró la noche, será imposible borrar el gran recuerdo que nos dejó. Se trata de una de las sorpresas que el mar nos regala de tanto en tanto, de forma poco inesperada pero muy gratificante, ese factor sorpresa que tanto nos llena en esta vida...¿Qué nos regalará este año?

jueves, 18 de julio de 2013

Espáridos con hard baits ¿Rockfishing o spinning ultra light?


Dorada, Sparus aurata, capturada con un minnow, ¿hablamos de spinning ultra light o de rockfishing?
Tal y como prometí en la anterior entrada, la siguiente trataría sobre hard-baits, y he aquí mis primeras impresiones en la isla. Los señuelos rígidos han sido muy efectivos con espáridos carismáticos como el sargo y la dorada, pero también les han entrado otras especies "gusaneras". Básicamente hemos empleado pequeños minnows como el Hardcore de Duel, el ancestral Countdown de Rapala o el Pins Minnow de Yo-Zuri y algún paseante hundido como el Water Monitor y el Seira Minnow, ambos de Jackall Bros.

Sargo común, Diplodus sargus, capturado con un minnow.
Muchas picadas las hemos tenido a la caída, con el pick-up cerrado, y de esta forma, cuando se pesca tan fino, las clavadas son de infarto, y más si llevas el freno duro. De todos modos, también hemos tenido picadas recogiendo lentamente con un twitching muy nervioso. Como de costumbre, devolvimos todas las capturas a su medio. El equipo que uso para esta pesca es el mismo que empleo para rastrear fondos con vinilos, un equipo específico de rockfishing ultra light configurado por una caña Daiwa Infeet de acción 1-7 que me permite castigarla y lanzar pequeños paseantes de hasta 12 gramos, con un Shimano Biomaster 1000 y trenzado de 3 libras.

Dorada, Sparus aurata, capturada con un hard bait.
Herrera o mabra, Lithognathus mormyrus, capturada con minnow.
Como veis, este tipo de pesca, a pesar de ser destinada para pescar "breams"(sargos y otros espáridos) se centra más en el lanza-recoge propio del spinning. ¿Estamos hablando entonces de spinning ultra ligero o bien de rockfishing ultra ligero? A efectos del material utilizado y las especies parece evidente que se trata de rockfishing, ¿pero donde está la línea que delimita el spinning ultra ligero del rockfishing? Llegamos al dilema de siempre. Si algo tengo claro es que no es lo mismo buscar bentónicos casi a pique, con verticalidad, moviendo o jerkeando lentamente muestras blandas, que ir a por espáridos, más amantes de jerks más marcados y bruscos, y más propensos a la persecución en ataque, ya sea ante el estímulo de una recogida o bien ante el estímulo de un señuelo a la caída. Luego, que cada uno lo llame como le de la gana.

Salema, Sarpa salpa, capturada con minnow.
Para terminar la entrada, confirmo la ya esperada presencia masiva de espetones en casi cualquier rincón de la isla, muchos de buen tamaño medio. De la misma forma, mis sospechas sobre la relativa abundancia de palometones respecto las poblaciones de lubina y anjova también se han confirmado, siendo habitual la captura de ejemplares aislados con paseantes en casi cualquier punto "idóneo" que tenga "buena pinta" para estos peces. En breve hablaremos de espetones, acantilados, shore-jigging y pesca en superficie. No sólo de rock vive el hombre, el spinning sigue siendo efectivo donde es de esperar que lo sea.

domingo, 7 de julio de 2013

Rockfishing en Mallorca

Mero, Epinephelus marginatus, capturado a rockfishing con vinilo.
Más de la mitad de la costa mallorquina es profunda y sometida a fuertes corrientes que hacen más viable el spinning, pero la otra mitad de costa es poco profunda, con zonas bastante someras y a refugio del viento y el mar, lo que permite pescar a rockfishing con señuelos ultra ligeros e intentar la captura de muchas especies distintas, algunas de ellas muy combativas con un equipo muy liviano. Para estas labores hemos utilizado señuelos rígidos(hard-baits) y señuelos blandos(soft-baits), pero esta entrada está dedicada exclusivamente a los peces capturados con estos últimos. En las siguientes hablaré de las experiencias que hemos tenido pescando espáridos y otras especies con paseantes y minnows.

Un precioso tordo, Symphodus tinca, que entró bien decidido al Easy Shiner.
Los señuelos blandos han sido los más socorridos en la labor de rastrear e inspeccionar grietas y cuevas, habiendo usado desde imitaciones de crustáceos, pasando por grubs, slugs, shads e imitaciones de lombriz. Los vinilos que más han triumfado han sido los  Easy Shiner  y Shad Impact de 3 pulgadas, ambos de la casa Keitech, seguidos por los Gulp de Berkley. Todas las capturas han sido devueltas al agua en las mejores condiciones posibles.

Las escórporas, Scorpaena porcus, abundan en fondos de piedra accidentados.
El Easy Shiner es un excelente pikie que nada tiene que envidiar al black minnow, tan de moda ahora. Su acción es muy realista y vienen bastante salados, con aroma a sepia: no hay especie de fondo que se le resista y son mucho más resistentes a los mordiscos de raspallones y otros pececillos dentudos. Como podéis comprobar en las imágenes de esta entrada, no hace falta ni ponerles assist en la cola: los peces los engullen!!

Pequeño mero, Epinephelus marginatus, que no se resistió al Easy Shiner 3".
Su amiguito el Shad Impact, es un slug de idéntica efectividad y composición, y también se puede presentar con un montaje weightless, montado sin plomar con un anzuelo Texas, muy válido así para pescar en superficie lubinas resabiadas que rechazan sonajeros. Montado con jig-head es igual de efectivo.

Las escórporas tampoco se resisten al Shad Impact 3".
Esperamos seguir aumentando el número de capturas e ir actualizando el blog en la medida de lo posible. ¡Hasta la próxima!

viernes, 1 de marzo de 2013

El rockfishing como pesca específica

El sargo común, Diplodus sargus, es uno de los máximos exponentes del rockfishing local.
Hace ya muchos años que visité Australia, en 2006, y fué allí dónde me empapé por primera vez del rockfishing japonés, que los aussies habían adoptado y adaptado a sus especies de espáridos, sus breams, parientes de nuestro sargo y nuestra dorada. De ahí que rebautizaran el concepto con el nombre de bream-fishing. Primigeniamente se utilizó el nombre de rockfishing porqué era destinado exclusivamente a peces de fondo japoneses como el mebaru y especies emparentadas con nuestro cabracho. Como los australianos lo usaban para pescar breams, le pusieron bream-fishing. Quede claro que yo estuve en Cairns en el año 2006, pero los aussies ya implantaron la pesca UL con vinilos en el año 1995, ahí queda eso. En España vamos muy atrasados. Allí ya llevan casi 20 años pescando a rockfishing, su bream-fishing.

Cuando volví de Australia en 2006, probé el bream-fishing...y funcionaba igual de bien con nuestras breams. En la foto, una mojarra, Diplodus vulgaris.
El caso es que la aplicación de esta variante tanto en Japón como en Australia es totalmente específica a contextos y especies determinadas...pero, ¿aquí, es también una pesca específica? Por supuesto. 

En España, dada nuestra situación geográfica, tenemos aguas templadas, y por tanto de similares características a las aguas japonesas y las costas meridionales australianas. Compartimos incluso especies como la anjova en el caso de Australia o el jurel en Japón(aunque su Trachurus sea japonicus), y en ambos países se localizan especies de hábitos y apariencia similar a algunos de nuestros peces locales de fondo. Siguiendo la pauta aussie, tendríamos que llamar a esta técnica vaca-fishing o escorpa-fishing, o tal vez sargo-fishing, por poner ejemplos de especies que suelen entrar con esta técnica...pero ya sería rizar el rizo.

El raspallón, Diplodus annularis, es otra de las especies de sargo más frecuentes(y luchadoras) de nuestras aguas.
Se puede decir que el rockfishing en nuestras aguas también es una pesca específica...otro asunto es usar tackle de rockfishing para pescar en una pajarera de bonitos por ponerlo al límite, eso es vicio y adicción, algo con lo que muchos disfrutamos. Pero usar un tackle específico no significa que se realice una pesca específica, selectiva. Si se pesca un pez con equipo de rockfishing haciendo el curri no significa que ese pez se haya pescado a rockfishing. Eso es extrapolable al lanza-recoje. ¿Se puede pescar cualquier especie de buen tamaño con un equipo de rockfishing? Sí. Pero no significa que el procedimiento, el contexto y la especie sea propia del rockfishing.

Pescar túnidos menores con una 2-8 y un 500, sin duda es una gozada, pero no es rockfishing.
El rockfishing es una pesca específica destinada a las especies litorales de fondo, aunque en el trayecto de subida y bajada también interactuen especies nadadoras y puedan darse capturas "accidentales" de calibre. Según mi parecer es una pesca específica en todos sus sentidos, con unos montajes concretos y señuelos específicos para especies concretas, y, ojo, ceñido a unos contextos debido a sus limitaciones, contextos también específicos, salvo excepciones, pero de esas limitaciones hablaré en otra entrada.

El hábito no hace al monje, y en la pesca sucede lo mismo...una cosa es el medio(el equipo) y otra es la manera, el procedimiento (la acción de pesca en sí y su objetivo).