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jueves, 14 de septiembre de 2023

Marcaje de peces en Baleares: Balearic Tracking Network

Nos encontramos en plena era de internet, de evolución tecnológica y avances científicos increíbles, sin embargo, a día de hoy aún desconocemos la biología de muchos peces ya que la mayoría de estudios se realizan con especies comerciales de altura, tales como atún, albacora, besugo, merluza. Pero, ¿qué sabemos de las especies litorales? Poco o nada...Una de las formas de estudiar los peces es mediante el marcaje, que ayuda a determinar patrones de crecimiento y patrones de desplazamiento, pero para ello es necesario pescar primero los peces, marcarlos adecuadamente mediante una correcta manipulación y (obviamente) devolverlos en las mejores condiciones posibles, ya que si no se realiza un captura-suelta de forma correcta, no sirve de mucho devolver los peces al agua y todo se queda en un acto de postureo de cara a la galería.

Juvenil de mero, Epinephelus marginatus, marcado en 2018.

Empecé marcando peces en Cataluña, allá por el 2008, como colaborador del IEO y CSIC en varias campañas que correspondían a diferentes estudios científicos. En aquellos estudios las especies objetivo de marcaje fueron túnidos, llampugas, anjova, palometón y lubina. Hace ya casi diez años me mudé a Baleares, donde retomé esta actividad en 2017, en colaboración con el IMEDEA, habiendo marcado varios centenares de peces tan solo en la isla de Mallorca. Se trata de un estudio de las especies litorales locales que engloba todas las Baleares, habiendo colaboradores presentes en el resto de las islas del archipiélago. Vayamos ahora a ver de qué trata este interesante(y necesario) proyecto.

El marcaje de palometón es uno de los puntos fuertes de este estudio.

Como decía, el estudio se centra en el marcaje de las especies típicas del litoral balear, en concreto hablamos de lubina, palometón, serviola, dentón, las diferentes especies de meros y abades, así como el cabracho. Se trata de un marcado mediante marcas del tipo "spaguetti" con apariencia de antena pero sin ningún tipo de artefacto electrónico de posicionamiento. Estas marcas se sujetan a los peces con un pequeño gancho que recuerda un arpón, mediante la ayuda de un punzón hueco especial para esta tarea. Cada marca lleva impreso un número de serie así como el teléfono del organismo científico que se encarga del estudio ( en este caso, Imedea). Los resultados que se obtienen con este tipo de marcas son de medio a largo plazo, por lo que tras más de un lustro marcando peces en las islas Baleares ya se han recogido algunos datos gracias a la recaptura de ejemplares marcados. Estos resultados son muy básicos ya que solo aportan patrones de movilidad y crecimiento, pero ya nos están aportando información muy interesante, además de confirmar algunas teorías que ya se tenían sobre ciertas especies.

La serviola es la especie que he marcado en más ocasiones, habiendo incluso recapturado algún ejemplar marcado por mi mismo.

Al principio todo el registro de datos de capturas era analógico, pero gracias a la aplicación Balearic Tracking Network que luego se lanzó, guardarlos digitalmente es muy fácil y rápido, sin necesidad de llevar una carpeta con folios y bolígrafo a cuestas cada vez que salimos a pescar. Tenía muchas ganas de hablar de este estudio y su importancia, así como explicar de que va esto de marcar peces. En cuanto a los primeros resultados, deciros que ya se han recapturado varios ejemplares de especies distintas, algunos de los cuales tuve la suerte de capturar y marcar personalmente. Las primeras impresiones que salen a la luz tras estas recapturas de peces ya marcados son muy interesantes, pero de eso hablaremos en otra entrada.

Devolviendo al agua un palometón juvenil ya marcado.

viernes, 6 de octubre de 2017

Serviolas a spinning desde costa

Serviola, Seriola dumerili, capturada desde costa en Mallorca.
La serviola, Seriola dumerili, se trata de uno de los depredadores litorales más esquivos y a la vez más combatientes. Alcanza dimensiones muy superiores a su pariente el palometón, y ambos son los más emblemáticos representantes Carangidae en nuestras aguas mediterráneas. Así como la pesca del palometón con señuelo se vincula más al spinning convencional, e inevitablemente al spinning topwater, la serviola, pez más amante de mayores profundidades, suele vincularse más al jigging en todas sus vertientes(desde costa y desde embarcación) o bien al spinning profundo con vinilos, bucktails, etc... Sin embargo, se suele dejar de lado el spinning ortodoxo con hardbaits, ya sean éstos señuelos puramente de superficie o bien peces nadadores que cubren la primera capa de agua bajo la superficie. El caso es que en algunos lugares, por orografía, se hace factible este propósito, no exento de dificultad, tanto en el cometido como en la lucha en sí, llegado el momento de toparnos con una de ellas. 

La pesca de serviolas a spinning es sumamente excitante pero entraña sus dificultades.
Así pues, en los últimos años he tenido varios encuentros con ellas, algunos infructuosos con sabor amargo y otros victoriosos para guardar en el recuerdo. En especial destacaría la captura de dos ejemplares que me entraron en poca agua, sobre un fondo totalmente accidentado y rocoso, y además, con la incomodidad de pescar desde cierta altura. El primer ejemplar me pilló en solitario y fue toda una aventura ponerlo en seco desde un acantilado donde me encontraba a unos 5 metros sobre el nivel del mar, con el agravante que se enrocó a mitad del combate y tuve que descender como pude para sacar al pez del agujero donde se había metido. Tras esta delicada operación, tuve que izar literalmente el pez agarrando el trenzado con las manos y confiar en qué aguantase, y tuve esa suerte. Más suerte fue tener todo esto grabado con la gopro, desde antes que mordiese el pez, hasta ponerlo en tierra firme, y obviamente, el momento de su suelta. Se trata del segundo ejemplar que aparece en el post, que engulló totalmente el Buginu color sardina. Aquella tarde gloriosa, no sólo salió esta bonita serviola, más tarde tacharía de la lista el agujón, Tylosurus acus, que aún se me resistía tras sendos infortunios.

Bonito ejemplar de serviola capturado a spinning desde costa.
El otro ejemplar del que también conservo gran recuerdo fue aún mayor y, como el anterior, entró al Buginu en poca agua, sobre un fondo repleto de arrecifes y desniveles. Tal como sucedió con la otra captura, la puse en seco en menos de un minuto, y de no haber sido así seguramente hubiesen acabado cortando ambos ejemplares, ya que el bajo vino las dos veces totalmente rozado, algo muy habitual con las serviolas. Esta vez, sin embargo, estaba acompañado de mi mujer y la puesta en seco del pez fue más sencilla ya que lo pudimos meter en el salabre. Tras menos de un minuto de tensión máxima mientras bombeaba sin darle tregua, la alegría invadió el roquedo cuando la vimos fuera del agua y nos apresuramos a fotografiar tal ejemplar para devolverlo lo antes posible. El material que usé para estos cometidos fue la ya retirada Daiwa Crosscast 20-80 que andaba usando desde el 2011, el Daiwa Ballistic 4000 con Power Pro del 0'19 y bajo Gorilla del 0'45, y como enganche del señuelo, grapas Jack. De momento, estas han sido las dos serviolas de mayor tamaño que he capturado a spinning y no me cabe duda que la pesca de serviolas desde costa es una de las experiencias más excitantes que he vivido desde que me instalé en Mallorca. Lástima que sea una especie tan mal cuidada por la Conselleria, ya que sus vedas y tallas mínimas son ridículas, y esta circunstancia favorece anualmente la pesca irresponsable de esta magnífica y a la vez maltratada especie. Tan sólo basta con hablar con los pescadores locales ancianos para darse cuenta del exagerado retroceso que este pez ha sufrido en Mallorca durante las últimas décadas. Lo que podrían ser capturas comunes, hoy en día son logros contados tras muchos ceros. Así de triste, pero cierta, es la realidad.

lunes, 10 de abril de 2017

Spinning con minnows desde costa: volviendo a mis orígenes.

Lubina invernal a minnow.
Tal como venía adelantando en las recientes entradas, el año 2016 trajo consigo mi particular re-enganche al spinning con minnows. Tras vivir muchas jornadas en la isla con viento y mar excesivos para desarrollar correctamente el spinning topwater ortodoxo, uno se da cuenta que los minnows pueden darnos más de una alegría cuando la cosa anda más movida. En Barcelona restringíamos su uso al invierno y la lubina, cuando condiciones climáticas, similares a las de la isla durante esta fase del año, obligaban a abandonar los señuelos de superficie. Sin embargo y por contra, en Baleares en general abunda mucho más el espetón que la lubina y a lo largo de cada temporada uno también se cerciora que usando minnows te vas a hinchar a espetones, así de sencillo. Este paradigma me hizo alejarme del uso de estos señuelos pero hace algo más de un año empezó un nuevo idilio con ellos. A lo largo de la pasada temporada, los minnows han seducido a la mayoría de especies costeras que el pescador de spinning puede optar en nuestro archipiélago: lubina, dentón, palometón, serviola y agujón, sin olvidar los omnipresentes espetones.

Mi primer palometón decente a minnow. Mi fijación de buscarlos siempre con señuelos de superficie ha evitado esta fotografía durante años. Sin embargo, me hace una ilusión especial haberlo capturado de otra forma.
Entre estas capturas me hicieron particular ilusión el palometón y el agujón. El primero, es un pez que curiosamente había pescado en superficie casi el 90 por ciento de veces, y precisamente me hacía gracia capturar uno decente con minnow, y encima sucedió desde costa en un acantilado, experiencia que me hizo saborear de otra forma la captura, conseguida en un escenario diferente y con una técnica diferente. El otro pez en cuestión, el agujón Tylosurus acus, era un pez que llevaba topándome desde hacía dos años, con numerosos peces desclavados a punto de ponerlos en seco. Cuando por fin pude agarrar uno en mis manos me supo a gloria y redondeó una jornada que jamás olvidaré y que relataré más adelante.

Agujón, Tylosurus acus imperialis, capturado a spinning con minnow.
De las otras capturas, qué decir, peces deportivos clásicos que alegran e ilusionan a cualquier mortal que haga spinning. La siempre bella y astuta lubina, el carismático y problemático dentón y la aguerrida señora serviola. Lo de este trío de titanes no sé cómo calificarlo. Tal vez sea la recompensa a años de pasión y dedicación a un modo de vida y una filosofía que en su día caló hondo en mi, el captura y suelta, que aún a día de hoy me lleva a meterme en el agua para oxigenar un pez incluso en pleno invierno. Doy gracias por todo lo vivido el pasado año...Y dejando de lado el melancolismo me despido hasta las siguientes entradas en las que seguiré hablando de mis experiencias más recientes con los minnows, así como de los viajes que hicimos a Madeira y Maldivas, ambos dejándonos un recuerdo inolvidable y muchas ganas de volver a esas maravillosas islas.

Serviola a spinning desde costa, otra gran captura en aguas de Mallorca.

viernes, 2 de enero de 2015

Evaluación anual, 2014

Es hora de hacer balance, ya llevo un año y medio en la isla, y finalizado el 2014 ya puedo decir que he pasado mi primer año natural pescando aquí. Cada región, isla o mar tiene sus peculiaridades y aunque el comportamiento de los peces suele ser el mismo, es cierto que entre una zona y otra existen variaciones de contexto y de conducta, obligando al pescador a adaptarse a las "nuevas" circunstancias. El año pasado llegué aquí iniciado el verano y anduve más ocupado en mi mudanza y la adaptación a la vida de isleño que en asuntos de pesca. Por suerte, el pasado invierno se me cerró una puerta para abrirse una mucho mejor y ello me ha permitido tener libertad y alejarme de la monotonía y la rutina. He podido dedicarme a lo que más me gusta, que es pescar a spinning y así poder sacar las primeras conclusiones y mis propias teorías. ¡Vamos a ello!

La pesca de la lubina a spinning en Mallorca no resulta fácil.
Como ya imaginaba, la pesca a spinning se divide claramente en dos ciclos: el frío y el cálido. Mi primer invierno aquí me centré en la lubina y el rockfishing pero viendo la poca cantidad de lubinas que hay actualmente en las islas, la primera conclusión a la que llegué fue que es más productivo centrarse en la pesca en zonas profundas desde acantilados. De hecho, este tipo de spinning es el que practican la mayoría de spinners isleños y bien que hacen porqué no quedan muchas opciones con el frío. En este contexto estamos hablando de algunos pelágicos como la bacoreta pero sobretodo de especies bentónicas y hepibénticas, como el dentón, los meros y la serviola aunque también es buen momento para espetones y cefalópodos en zonas más tranquilas. Como pueden ver, se trata de un spinning bastante limitado en cuanto a contexto y, por consiguiente, en cuanto a especies y técnicas.

Mi primera serviola decente a spinning de superficie. Las había pescado a jigging y con bucktails, pero nada que ver con pescarlas a topwater......emociones fuertes!!
Con la llegada de la primavera la cosa cambia y se hacen viables otras técnicas puesto que son muchas las especies que se empiezan a mover con el aumento de temperatura. Palometones y unas pocas anjovas se activan de verdad y hasta las lubinas parecen estar más presentes que en los meses fríos, qué ironía, siendo la lubina un pez que se siente más cómodo con agua fresca. Es también excelente momento del año para el spinning más light y el rockfishing ya que el mar rebosa de vida y podemos hacernos con gran variedad de especies menores. No olvidemos tampoco la posibilidad de toparnos con los atunes primaverales.

Demasiado tiempo aguantó el trenzado del 0'19 y el bajo del 0'50....estuve hora y media con una 20-80 y un 5000, peleando un atún de unos 60-80 kilos que entró accidentalmente buscando albacoras de unos 8-10 kilos, pero lógicamente, el trenzado tan fino petó. Ese día eché de menos mi equipo de popping atunero. Sin duda, la cosa se hubiera decantado de nuestra parte.
Sin ir más lejos, en una de las pocas salidas que he podido hacer embarcado, un precioso atún que no bajaría de los 60 kilos me acabó rompiendo el trenzado del 0'19 tras hora y media de combate. No obstante, esta etapa cálida sufre cierto ralentizamiento en pleno verano, debido a los excesivos calores y también a la gran afluencia de turistas que invaden cada centímetro de costa. Sin embargo, conforme avanza el verano y llega otoño, la situación se vuelve a calentar tal como sucede en el resto de nuestras costas peninsulares. En pos de los resultados de este año, otoño sigue siendo mi estación preferida para el spinning.

Tonina, en su primer año de pesca en superficie ya se ha estrenado con los espetones, peces que normalmente se capturan con señuelos hundidos, pero con su paciencia y buen hacer, ella consiguió engañarlos arriba.
Otoño lo tiene todo: lubinas, palometones, anjovas, espetones, dentones, túnidos, serviolas y nuestras visitantes anuales, las mágicas llampugas, además de la gran lista de especies menores como, por ejemplo, los sargos y sus parientes. Ahora, entrado de nuevo el invierno, parece que se vuelve a repetir el ciclo y es hora de aparcar la pesca en superficie y dedicarse al jig-casting y los minnows. Este invierno no perderé tanto el tiempo con lubinas escasas y resabiadas, ni con especies menores. Llegó la hora de empezar un nuevo ciclo anual, el ciclo del 2015. Atrás quedan caminatas de investigación y horas y más horas de experimentación in situ, que servirán de mucho de cara al nuevo año.

Como venimos haciendo desde hace ya una década, este gesto es el que hemos repetido más veces este año....la suelta, una acción sencilla pero con muchas consecuencias positivas para nuestras especies.
Ha sido el año de descubrir spots, el año del estreno de Tonina en superficie, el año de las llampugas en poca agua, en definitiva, un año para recordar tanto por los resultados obtenidos como por toda la tarea que "no se ve" detrás de cada captura. La dura tarea de caminar e investigar mientras brazos y espalda se tuestan durante horas bajo el sol abrasador. Esta bien "llegar y besar el santo" pero todos sabemos que las casas se construyen desde abajo, poco a poco, a un ritmo constante y con esfuerzo. De esto trata el spinning: de dedicación, esfuerzo y constancia, y de eso no nos falta ni una pizca. Los peces hay que buscarlos, no vienen solos sentados en el sofá...¡El que quiera peces, que vaya a buscarlos como hemos hecho nosotros! Pero sobretodo, ¡practicando una pesca responsable!