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miércoles, 8 de marzo de 2017

Topwater spinning, temporada 2016


Siguiendo donde me quedé, empezaré por el resumen del reciente 2016 en lo que a pesca en superficie se refiere. Me resulta prácticamente imposible no dedicar gran parte de mis salidas anuales a esta pesca tan adictiva que es el spinning topwater desde costa y obviamente, 2016 no iba a ser diferente en este aspecto. Esta técnica volvió a dar buenos resultados, cosechando nuevamente varias capturas más que decentes, especialmente si hablamos de pesca desde orilla. Anjovas, palometones, espetones y llampugas han sido los principales protagonistas de otro año más de spinning topwater insular. 

Palometón capturado a spinning en superficie con un skipbait.
Entre los tipos de artificiales de superficie que hemos empleado han destacado skipbaits, paseantes y poppers. A excepción de los pencil-poppers (que este año ni yo se porqué razón no los he empleado) todos los tipos de señuelos de superficie han funcionado con las especies anteriormente mencionadas en diferentes situaciones y contextos. En el caso de las anjovas, todas entraron a paseante flotante, concretamente uno de mis preferidos en los últimos años, el ProQ 120, y no porqué lo diga yo, los resultados hablan por sí solos.

Anjova capturada a spinning con paseante.
Los paseantes son indispensables si pensamos en anjovas en superficie.
En el caso de los palometones, fueron los skipbait y en concreto el Miniketc, los señuelos que mejor funcionaron. Este modelo, sin duda, cada año me gusta más y bajo mi opinión personal se afianza como el mejor skipbait del mercado junto su hermano mayor el Ketc. Aún no he utilizado un skipbait que lance tanto, sea tan fácil de recuperar y que pesque como pesca este.  De la misma forma que sucedió con los palometones, las llampugas también han sentido predilección por los skipbaits y he podido añadir esta especie a la lista de peces capturados con el Miniketc. Sin ir más lejos, el año anterior, en 2015, incluso un dentón atacó el Ketc sin llegar a clavarse, lo que evidencia el alto potencial de este señuelo.

Llampuga en superficie con el skipbait Miniketc.

Otro palometón a spinning en superficie, también a skipbait.

Vayamos concluyendo con los espetones. A diferencia de años anteriores, que los capturábamos con paseantes, pencil-poppers y poppers, en 2016 sólo se mostraron efectivos los poppers, no me pregunten porqué. Y bien, en lo referente a spinning de superficie en 2016, poco más puedo añadir salvo que devolvimos al agua el 100% de nuestras capturas. A nivel de especies depredadoras tenemos ciertas limitaciones en la isla (siempre son las mismas), pero se puede decir que el año pasado nos permitió disfrutar de todas ellas a partes iguales. Eso sí, no todas fueron capturadas en superficie. 2016 también ha sido un año donde los minnows han recobrado importancia en mi caja de señuelos, pero de ello hablaré en las siguientes entradas. ¡Hasta la próxima!

"Barracuda" mediterránea capturada a popping. Pescar espetones de este tamaño a spinning en superficie es una pasada.

viernes, 2 de enero de 2015

Evaluación anual, 2014

Es hora de hacer balance, ya llevo un año y medio en la isla, y finalizado el 2014 ya puedo decir que he pasado mi primer año natural pescando aquí. Cada región, isla o mar tiene sus peculiaridades y aunque el comportamiento de los peces suele ser el mismo, es cierto que entre una zona y otra existen variaciones de contexto y de conducta, obligando al pescador a adaptarse a las "nuevas" circunstancias. El año pasado llegué aquí iniciado el verano y anduve más ocupado en mi mudanza y la adaptación a la vida de isleño que en asuntos de pesca. Por suerte, el pasado invierno se me cerró una puerta para abrirse una mucho mejor y ello me ha permitido tener libertad y alejarme de la monotonía y la rutina. He podido dedicarme a lo que más me gusta, que es pescar a spinning y así poder sacar las primeras conclusiones y mis propias teorías. ¡Vamos a ello!

La pesca de la lubina a spinning en Mallorca no resulta fácil.
Como ya imaginaba, la pesca a spinning se divide claramente en dos ciclos: el frío y el cálido. Mi primer invierno aquí me centré en la lubina y el rockfishing pero viendo la poca cantidad de lubinas que hay actualmente en las islas, la primera conclusión a la que llegué fue que es más productivo centrarse en la pesca en zonas profundas desde acantilados. De hecho, este tipo de spinning es el que practican la mayoría de spinners isleños y bien que hacen porqué no quedan muchas opciones con el frío. En este contexto estamos hablando de algunos pelágicos como la bacoreta pero sobretodo de especies bentónicas y hepibénticas, como el dentón, los meros y la serviola aunque también es buen momento para espetones y cefalópodos en zonas más tranquilas. Como pueden ver, se trata de un spinning bastante limitado en cuanto a contexto y, por consiguiente, en cuanto a especies y técnicas.

Mi primera serviola decente a spinning de superficie. Las había pescado a jigging y con bucktails, pero nada que ver con pescarlas a topwater......emociones fuertes!!
Con la llegada de la primavera la cosa cambia y se hacen viables otras técnicas puesto que son muchas las especies que se empiezan a mover con el aumento de temperatura. Palometones y unas pocas anjovas se activan de verdad y hasta las lubinas parecen estar más presentes que en los meses fríos, qué ironía, siendo la lubina un pez que se siente más cómodo con agua fresca. Es también excelente momento del año para el spinning más light y el rockfishing ya que el mar rebosa de vida y podemos hacernos con gran variedad de especies menores. No olvidemos tampoco la posibilidad de toparnos con los atunes primaverales.

Demasiado tiempo aguantó el trenzado del 0'19 y el bajo del 0'50....estuve hora y media con una 20-80 y un 5000, peleando un atún de unos 60-80 kilos que entró accidentalmente buscando albacoras de unos 8-10 kilos, pero lógicamente, el trenzado tan fino petó. Ese día eché de menos mi equipo de popping atunero. Sin duda, la cosa se hubiera decantado de nuestra parte.
Sin ir más lejos, en una de las pocas salidas que he podido hacer embarcado, un precioso atún que no bajaría de los 60 kilos me acabó rompiendo el trenzado del 0'19 tras hora y media de combate. No obstante, esta etapa cálida sufre cierto ralentizamiento en pleno verano, debido a los excesivos calores y también a la gran afluencia de turistas que invaden cada centímetro de costa. Sin embargo, conforme avanza el verano y llega otoño, la situación se vuelve a calentar tal como sucede en el resto de nuestras costas peninsulares. En pos de los resultados de este año, otoño sigue siendo mi estación preferida para el spinning.

Tonina, en su primer año de pesca en superficie ya se ha estrenado con los espetones, peces que normalmente se capturan con señuelos hundidos, pero con su paciencia y buen hacer, ella consiguió engañarlos arriba.
Otoño lo tiene todo: lubinas, palometones, anjovas, espetones, dentones, túnidos, serviolas y nuestras visitantes anuales, las mágicas llampugas, además de la gran lista de especies menores como, por ejemplo, los sargos y sus parientes. Ahora, entrado de nuevo el invierno, parece que se vuelve a repetir el ciclo y es hora de aparcar la pesca en superficie y dedicarse al jig-casting y los minnows. Este invierno no perderé tanto el tiempo con lubinas escasas y resabiadas, ni con especies menores. Llegó la hora de empezar un nuevo ciclo anual, el ciclo del 2015. Atrás quedan caminatas de investigación y horas y más horas de experimentación in situ, que servirán de mucho de cara al nuevo año.

Como venimos haciendo desde hace ya una década, este gesto es el que hemos repetido más veces este año....la suelta, una acción sencilla pero con muchas consecuencias positivas para nuestras especies.
Ha sido el año de descubrir spots, el año del estreno de Tonina en superficie, el año de las llampugas en poca agua, en definitiva, un año para recordar tanto por los resultados obtenidos como por toda la tarea que "no se ve" detrás de cada captura. La dura tarea de caminar e investigar mientras brazos y espalda se tuestan durante horas bajo el sol abrasador. Esta bien "llegar y besar el santo" pero todos sabemos que las casas se construyen desde abajo, poco a poco, a un ritmo constante y con esfuerzo. De esto trata el spinning: de dedicación, esfuerzo y constancia, y de eso no nos falta ni una pizca. Los peces hay que buscarlos, no vienen solos sentados en el sofá...¡El que quiera peces, que vaya a buscarlos como hemos hecho nosotros! Pero sobretodo, ¡practicando una pesca responsable!


jueves, 13 de noviembre de 2014

Llampugas a spinning en un metro de agua, espectacular!!

Llampugas desde costa a spinning en superficie, ¿qué más se puede pedir?
Hace años junto mi amigo Jose, nos encontrábamos ambos embarcados cerca del litoral barcelonés, buscando palometones y anjovas a principios de noviembre. Aquella mañana no vimos ni uno pero nos vimos rodeados literalmente por un banco de llampugas de primer año, ya muy crecidas, que seguramente iniciaban su migración hacia el Atlántico. No estaban por la labor, nos atacaron dos o tres veces el "días felices" y parsimoniosamente se alejaron no sin antes rodear la barca. Probablemente ninguna bajaba de los 3 kilos y algunas eran auténticos bichos de unos 4 o 5 kilos. Nos quedamos atónitos, no por el banco y los peces en sí, si no por el lugar, en una playa con sólo metro y medio de agua. ¿Y qué tiene que ver esta jornada del lejano 2008 con esta temporada? Sencillo. Este año han habido varios días que nos hemos encontrado con la mismo situación, pero esta vez sí que estuvieron por la labor.

Precioso ejemplar de llampuga capturado a spinning con popper, desde costa.
Pescar llampugas a spinning ya es de por sí vistoso. Si lo hacemos en superficie es aun más excitante. Pero si además las pescamos fuera de las profundas aguas azules, en sólo un metro o dos de fondo y con el agua cristalina, puedo asegurar que se trata de una experiencia única. Estar buscando palometones en aguas turquesas y que aparezcan las llampugas, no tiene precio. Recientemente, un amigo comentaba que no había nada como pescar lubinas, palometones y doradas en poca agua y a superficie. Y yo añado: no hay nada como pescar llampugas en estos contextos de transparencia y poca profundidad. Este año también las hemos pescado en spots "típicos" con profundidad pero las jornadas que las hemos pescado en aguas someras sin duda se llevan la palma y son las que mejores recuerdos nos han dejado.

Llampuga en superficie con popper.
Entre los señuelos estrella han destacado el ProQ 120 de Seaspin, seguido por el Pop Prey de Savage Gear. Cómo ven, las llampugas no han tenido miramientos a la hora de atacar señuelos más bien voluminosos, incluso han sido más efectivos que los bucktails u otras muestras más discretas y de reducido tamaño que normalmente son letales con las llampugas. En fin, el mar está loco, y así lo ha reflejado este otoño tardío. La duda que me queda es si el año que vienen tendremos otra vez la suerte de pescar llampugas en un metro de agua....sin duda, la pesca más excitante que he vivido en mucho tiempo.

Llampuga en superficie con paseante.

domingo, 9 de octubre de 2011

Vacaciones de pesca...una semana de desconexión

Palometón, Lichia amia, capturado a spinning desde costa, en superficie con paseante.
Recientemente he vuelto de Baleares, donde pasé 7 días, pescando junto mi amigo Dani, "Raxy" para los amigos más cercanos. El caso es que lo pasamos en grande y no por los cierres, sinó por la pesca desde costa. Por una parte nos dedicamos a la pesca en superficie con equipos medios, en busca de palometones y alguna posible serviola. El resultado, para no conocer el lugar, fué muy bueno, incluso nos llevamos alguna sorpresa.

Los palometones fueron los protagonistas del spinning en superficie.


También hubo tiempo para la pesca nocturna de espetones con jerkbaits (que pesca más aburrida, lanzar, recoger lento, dos jerks y a seguir con la recuperación lineal). Lo pasamos mucho mejor con equipos ultra-ligeros practicando rockfishing con vinilos, pequeños minnows y jigs diminutos. Como era de esperar, las llampugas y las servioletas también se dieron cita en los acantilados con mayor profundidad. La labor de búsqueda de accesos a pie de mar en estos acantilados nos llevó tiempo, sudor, calor y muchas caminatas exploratorias para reconocer el terreno. Pero el esfuerzo valió la pena, así como las vistas, la claridad de las aguas y los paisajes idílicos.

Llampuga a jig-casting desde costa, con bucktail jig.
Debo aclarar que, aunque hay bastantes peces, la tranquilidad y la transparencia del agua hace difícil la pesca con señuelos, lo que implica afinar bajos y lineas, algo arriesgado ya que el tipo de roca de esta isla corta el sedal y lo roza con mucha facilidad. No me cabe duda que repetiré en poco tiempo, aun queda mucho por explorar.

No todos los días te sube a la superficie una araña desde 5 metros de fondo, aun menos si se trata de un ejemplar próximo a los dos kilos.
Quisiera dar mis agradecimientos a Lara y David por acogerme en su casa, a Dani por aguantarme y por demostrar que es un spinner de los que va al límite, a Miguel por prestarme su Saltiga que por suerte o desgracia no necesité, sin olvidar a Fabio, isleño que nos aconsejó dos sitios que dieron peces.