Blog especializado en spinning, captura & suelta y fotografía de pesca.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Espetones en superficie

Finales de septiembre, época de lampugas. Como no podía ser de otra manera, Cristian y yo hicimos una “mini escapada” para ir a por ellas. Llegamos a la zona escogida a la hora de comer. Deshicimos las maletas, comimos algo y nos fuimos a explorar los posibles pesqueros. Estuvimos toda la tarde con el sol en el cogote subiendo y bajando acantilados para calibrar bien cuál sería el elegido para pegarnos el madrugón al día siguiente y encontrar las lampugas. De todos los pesqueros que “visitamos” elegimos dos para pegarnos el madrugón e ir en busca de los preciosos “demonios verdes”.


Sonó el despertador a las 6:00 de la madrugada, café rápido y hacia el pesquero. Como estaba previsto llegamos antes que saliera el sol y Cristian me recomendó poner un Buginu 140 para atrapar algún espetón. Pero a los cuatro lances contados me cansé, ¡yo quería superficie! Así que cambié el señuelo y puse el rey de este verano, el Panic Prey. Estuve cerca de media hora lanzando, cubriendo la máxima extensión de agua posible hasta que, cuando ya tenía el señuelo casi a mis pies oí “splaaaash” y vi claramente como una boca alargada agarraba con fuerza mi señuelo y daba un cabezazo. La explosión fue tan fuerte que no hizo falta ni llamar a Cristian, al segundo estaba a mi lado viendo el espectáculo. Por desgracia me picó tan cerca que el combate duró poco. Rápidamente Cristian lo ensalabró, cuatro fotos contadas, ¡y al agua! Sólo cuando el espetón volvió a su medio natural me di cuenta de lo que había logrado. ¡Un espetón a superficie! Me siento muy orgullosa y a la vez afortunada de haber logrado este reto, siendo tan solo mi segunda captura topwater. Al final tanto esfuerzo está dando sus frutos,  ¡y estoy más feliz que un niño con zapatos nuevos!


Al día siguiente, ya que teníamos que ir más lejos,  nos levantamos a las 5:45 y se repitió el ritual; café rápido y hacia el pesquero. En esta ocasión el destino quería que fuera Cristian quien consiguiera el reto de los espetones a topwater, y como maestro que es, ¡lo consiguió por partida doble! Las picadas que tuvo él se asemejan mucho a la mía, demasiado cerca de la costa para poder disfrutar mucho del combate. Los dos espetones fueron fotografiados y devueltos al agua en plenas facultades.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Estreno en superficie

Para mi es todo un honor poder escribir una entrada en este blog, ¡mi captura compartirá espacio con bichos preciosos y enormes! Hace años si alguien me lo hubiera dicho, no me lo hubiera creído. He estado toda la vida pescando "raors" y para mi el spinning hace solo dos años era una modalidad bastante desconocida. Pero entonces lo conocí y me enganché, y a raíz de ir sumergiéndome en el mundo del spinning conocí al escritor principal de este blog: Cristian! 


A partir de entonces todo fue ir aprendiendo poco a poco técnicas, tipos de señuelos, especies y un largo etc. No está siendo fácil, la verdad. Son muchas jornadas haciendo bolo tras bolo, pero por suerte siempre he tenido al lado a un maestro paciente. Cristian ha dejado sin rechistar que le pierda señuelos de todo tipo y en las circunstancias más bizarras (véase pescar un puente), ha estado con un ojo en su señuelo y un ojo en el mio para comprobar que hacía bien el "walking" y muchos mas detalles, que no hace falta describirlos! ¡Todos sabemos apreciar el interés que pone un maestro para que su alumno aprenda todo lo posible!


Pero por fin, después de varios meses solo mojando cacharritos varios de superficie, llegó la recompensa! Era mi día libre, así que no lo pensamos. Preparamos todo el equipo, hicimos unos bocadillos y justo cuando salíamos por la puerta de casa empezó a llover. Pero a llover mucho. Las caras nos cambiaron a los dos, nuestro día de pesca se veía repentinamente cancelado. Pasaron unas interminables 4 horas controlando la lluvia, si paraba o no. Al final la suerte se puso de nuestro lado y pudimos partir rápidos como el viento hacia el pesquero elegido. Llegamos, caminamos los 45 minutos de rigor, montamos y a lanzar. La verdad, no esperaba esta sorpresa. Ya cuando el sol nos anunciaba que nos quedaba poquito más de una hora para tener que volver a casa, hice un lance perfecto. De esos lances meditados, en los cuales te concentras en el punto exacto al que quieres llegar.Sientes los brazos relajados pero firmes, la línea ofreciendo cierta tensión en el dedo índice. Y entonces respiras, y se hace la magia. 

Fue caer el señuelo al agua, dos recogidas a walking y notar el temblor en la puntera de la caña. Cual rayo, el temblor se desplazó por todo mi cuerpo y solté un grito: "Cariiiiinyuuuuuuu"". Solo mire un segundo a Cristian, el tiempo para comprobar que me había oído (estábamos a cierta distancia). En menos de 10 segundos estaba al lado mio: "bombea!! Y mantén la línea tensa!". Me concentré, miraba la línea como se movía de lado a lado buscando las piedras del fondo, de vez en cuando el animalito daba cabezadas y la caña volvía a temblar. Recuerdo cada segundo de ese combate, ¡mi primer combate con un palometón!

Al poco tiempo Cristian agarraba el bajo y me ayudaba a poner en seco la palometa. No se si primero fueron los gritos o los saltos, o los dos a la vez. ¡¡Pero la emoción aún hoy me dura!! Unos 10 minutos antes, Cristian me había recomendado poner el Panic Prey, con el cual había pescado una anjova y varias palometas. Y tengo que reconocer que dio resultado y nos salvó del bolo. Después de esta primera captura a superficie, puedo asegurar que dedicaré mucho más tiempo del que ya dedicaba. ¡El rock quedará relegado solo a concepto musical! 


¡Hasta la próxima!