Blog especializado en spinning, captura & suelta y fotografía de pesca.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Llampugas a spinning de superficie

La llampuga es un precioso pez migratorio que cada año entra al Mediterráneo para realizar la freza, procedente del Atlántico. Esta llegada coincide con inicios de verano, los huevos de llampuga eclosionan y sus alevines crecen a tal velocidad que a finales del mismo verano ya forman grandes bancos que depredan casi todo lo que se mueva. Tal es su voracidad, que una vez entrado otoño ya pasan el kilo de peso, y a finales de la estación algunos ejemplares pueden sobrepasar fácilmente los 3 kilos de peso. Como podemos ver, la llampuga es un pez que en a penas unos meses alcanza unos tamaños buenos para ser pescado a spinning, pero su presencia es efímera, y a finales de otoño, con la llegada de los primeros temporales de invierno y el descenso de la temperatura, emigra de nuevo hacia el Atlántico buscando aguas cálidas. Cada año se da el mismo ciclo, y de agosto a noviembre también podemos incluir la llampuga en la lista de especies que podemos capturar en otoño.

Mi primera llampuga del 2014, que no dudó en atacar el Panic Prey junto sus compañeras de banco.

Como se trata de un pelágico, su vida está asociada a aguas azules y oxigenadas, y lo más frecuente es encontrarla en zonas más profundas. Normalmente nada cerca de la superficie, por esa razón es un pez que ataca bien los señuelos topwater. Tiene sus días, hay veces que solo se limita a perseguir las muestras y atacar señuelos hundidos, pero por regla general, es un pez fácil de pescar en superficie, que ataca todo tipo de artificiales: poppers, pencils, sticks y skipbaits. Le entra a todo. Cuando quiere, claro. Hay días, como he comentado, que un pequeño jig o un vinilo con acción darting marcan claramente la diferencia, pero por regla general, la llampuga es un pez para ser pescado en superficie.

Uno de los dobletes junto a mi amigo Marcos....momentos de locura en superficie.

Cuando localizamos un banco, si logramos retenerlo cerca del alcance de nuestro lance, los dobletes, tripletes y pókers no suelen demorarse. Enseguida se dejan ver, suelen iniciar sus persecuciones en grupo, atacando los señuelos de forma agresiva y vistosa. Su llamativo colorido hace aun más atractiva su pesca; es espectacular ver esas siluetas verdes cortando el agua como rayos hasta atrapar el señuelo con sus fauces, y una vez clavadas, su combate es un show en vivo, donde se combinan saltos y acrobacias con cambios de dirección a gran velocidad, todo esto sin perder ni un ápice de fuerza e intensidad en su empeño de alejarse de la orilla. Tal es su nervio, que una vez en seco es un pez difícil de sujetar que no cesa de sacudirse, lo que nos obliga a ir con cuidado de no clavarnos uno de los anzuelos mientras da cabezazos descontroladamente.

Llampuga de buena medida para ser capturada en septiembre. Normalmente estos tamaños son más comunes en octubre.

Resumiendo, estamos ante uno de los peces depredadores más bellos del planeta, veloz, fuerte y potente. La llampuga y su pesca a spinning de superficie tienen todos los ingredientes necesarios para hacernos disfrutar al máximo. Es una lástima que sólo las tengamos unos meses, pero más triste es aprovechar los días que este pez pierde su desconfianza para matar todos los ejemplares que capturemos. Al fin y al cabo, aun se trata de alevines de un pez que sobrepasa los 20 kilos de peso, y si no dejamos que una gran parte de esos alevines vuelvan al Atlántico al acabar otoño, lo que sucede es que al año siguiente el número de adultos que vengan a desovar será menor.  Entre la pesca tradicional de "los capcers" que se lleva a cabo sólo en Baleares, y la gran presión que sufre por parte de los pescadores recreativos, si no empezamos a hacer algo con la talla mínima de la llampuga y unas etapas de veda definidas, ignoro cual será el desenlace del gran viaje migratorio que realiza esta especie.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Espetones en superficie

Finales de septiembre, época de lampugas. Como no podía ser de otra manera, Cristian y yo hicimos una “mini escapada” para ir a por ellas. Llegamos a la zona escogida a la hora de comer. Deshicimos las maletas, comimos algo y nos fuimos a explorar los posibles pesqueros. Estuvimos toda la tarde con el sol en el cogote subiendo y bajando acantilados para calibrar bien cuál sería el elegido para pegarnos el madrugón al día siguiente y encontrar las lampugas. De todos los pesqueros que “visitamos” elegimos dos para pegarnos el madrugón e ir en busca de los preciosos “demonios verdes”.


Sonó el despertador a las 6:00 de la madrugada, café rápido y hacia el pesquero. Como estaba previsto llegamos antes que saliera el sol y Cristian me recomendó poner un Buginu 140 para atrapar algún espetón. Pero a los cuatro lances contados me cansé, ¡yo quería superficie! Así que cambié el señuelo y puse el rey de este verano, el Panic Prey. Estuve cerca de media hora lanzando, cubriendo la máxima extensión de agua posible hasta que, cuando ya tenía el señuelo casi a mis pies oí “splaaaash” y vi claramente como una boca alargada agarraba con fuerza mi señuelo y daba un cabezazo. La explosión fue tan fuerte que no hizo falta ni llamar a Cristian, al segundo estaba a mi lado viendo el espectáculo. Por desgracia me picó tan cerca que el combate duró poco. Rápidamente Cristian lo ensalabró, cuatro fotos contadas, ¡y al agua! Sólo cuando el espetón volvió a su medio natural me di cuenta de lo que había logrado. ¡Un espetón a superficie! Me siento muy orgullosa y a la vez afortunada de haber logrado este reto, siendo tan solo mi segunda captura topwater. Al final tanto esfuerzo está dando sus frutos,  ¡y estoy más feliz que un niño con zapatos nuevos!


Al día siguiente, ya que teníamos que ir más lejos,  nos levantamos a las 5:45 y se repitió el ritual; café rápido y hacia el pesquero. En esta ocasión el destino quería que fuera Cristian quien consiguiera el reto de los espetones a topwater, y como maestro que es, ¡lo consiguió por partida doble! Las picadas que tuvo él se asemejan mucho a la mía, demasiado cerca de la costa para poder disfrutar mucho del combate. Los dos espetones fueron fotografiados y devueltos al agua en plenas facultades.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Estreno en superficie

Para mi es todo un honor poder escribir una entrada en este blog, ¡mi captura compartirá espacio con bichos preciosos y enormes! Hace años si alguien me lo hubiera dicho, no me lo hubiera creído. He estado toda la vida pescando "raors" y para mi el spinning hace solo dos años era una modalidad bastante desconocida. Pero entonces lo conocí y me enganché, y a raíz de ir sumergiéndome en el mundo del spinning conocí al escritor principal de este blog: Cristian! 


A partir de entonces todo fue ir aprendiendo poco a poco técnicas, tipos de señuelos, especies y un largo etc. No está siendo fácil, la verdad. Son muchas jornadas haciendo bolo tras bolo, pero por suerte siempre he tenido al lado a un maestro paciente. Cristian ha dejado sin rechistar que le pierda señuelos de todo tipo y en las circunstancias más bizarras (véase pescar un puente), ha estado con un ojo en su señuelo y un ojo en el mio para comprobar que hacía bien el "walking" y muchos mas detalles, que no hace falta describirlos! ¡Todos sabemos apreciar el interés que pone un maestro para que su alumno aprenda todo lo posible!


Pero por fin, después de varios meses solo mojando cacharritos varios de superficie, llegó la recompensa! Era mi día libre, así que no lo pensamos. Preparamos todo el equipo, hicimos unos bocadillos y justo cuando salíamos por la puerta de casa empezó a llover. Pero a llover mucho. Las caras nos cambiaron a los dos, nuestro día de pesca se veía repentinamente cancelado. Pasaron unas interminables 4 horas controlando la lluvia, si paraba o no. Al final la suerte se puso de nuestro lado y pudimos partir rápidos como el viento hacia el pesquero elegido. Llegamos, caminamos los 45 minutos de rigor, montamos y a lanzar. La verdad, no esperaba esta sorpresa. Ya cuando el sol nos anunciaba que nos quedaba poquito más de una hora para tener que volver a casa, hice un lance perfecto. De esos lances meditados, en los cuales te concentras en el punto exacto al que quieres llegar.Sientes los brazos relajados pero firmes, la línea ofreciendo cierta tensión en el dedo índice. Y entonces respiras, y se hace la magia. 

Fue caer el señuelo al agua, dos recogidas a walking y notar el temblor en la puntera de la caña. Cual rayo, el temblor se desplazó por todo mi cuerpo y solté un grito: "Cariiiiinyuuuuuuu"". Solo mire un segundo a Cristian, el tiempo para comprobar que me había oído (estábamos a cierta distancia). En menos de 10 segundos estaba al lado mio: "bombea!! Y mantén la línea tensa!". Me concentré, miraba la línea como se movía de lado a lado buscando las piedras del fondo, de vez en cuando el animalito daba cabezadas y la caña volvía a temblar. Recuerdo cada segundo de ese combate, ¡mi primer combate con un palometón!

Al poco tiempo Cristian agarraba el bajo y me ayudaba a poner en seco la palometa. No se si primero fueron los gritos o los saltos, o los dos a la vez. ¡¡Pero la emoción aún hoy me dura!! Unos 10 minutos antes, Cristian me había recomendado poner el Panic Prey, con el cual había pescado una anjova y varias palometas. Y tengo que reconocer que dio resultado y nos salvó del bolo. Después de esta primera captura a superficie, puedo asegurar que dedicaré mucho más tiempo del que ya dedicaba. ¡El rock quedará relegado solo a concepto musical! 


¡Hasta la próxima!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Savage Gear Salt 2, 15-42: una caña de caña!!

En esta entrada hablaré de la caña que estoy utilizando desde hace un mes. Se trata de la Savage Gear Salt 2, en su versión 15-42, la segunda hornada de la gama Salt para la pesca específica a spinning de depredadores marinos. Estamos hablando de una gama excelente en cuanto a relación calidad-precio, con unos acabados de muy buen gusto y unos componentes de calidad que le proporcionan una estética seria y moderna. El blank es mayoritariamente blanco, fabricado de fibra de carbono de alto módulo. Para los amantes de las cañas blancas, en la Salt tienen la oportunidad de encontrar una vara albina de calidad y a un precio razonable. La empuñadura y la talonera, suficientemente larga para efectuar los lances con comodidad, están fabricadas en espuma rígida de Eva, en color negro. El portacarretes tiene un acabado muy curioso. Todas las anillas son Sic premium, aptas para trenzados y con una distribución a lo largo del blank más que correcta. Si además añadimos sus grandes cualidades (referidas a lance, acción, potencia, peso y longitud), hablamos de mucha polivalencia, sensibilidad y suficiente reserva como para girar la cabeza a un buen pez en un contexto difícil.


Uno de los factores que más preocupan a un pescador de orilla antes de adquirir una caña es la ligereza de ésta, su peso, en relación a su longitud. En el caso de la 15-42, el peso se sitúa en 205 grs, con una longitud total de 2'79 mts. Se trata de una caña idónea para la pesca a spinning desde costa, lo que modernamente se conoce como shore fishing, tanto por su longitud como por lo cómoda que resulta para la muñeca. Otro factor que preocupa mucho al spinner es la capacidad de lance de su caña, y en este caso, volvemos a encontrar uno de los puntos fuertes de las Salt: su potencia de lance. 


El peso de lance recomendado, situado entre 15 y 42 gramos, es muy fiel a la realidad, ya que lanza bien pesos ligeramente superiores a los recomendados por el fabricante. Aun y así, no recomiendo cargarla con más peso y se puede decir que la caña trabaja a máximo rendimiento con señuelos de 20 a 40 gramos. Hablando de pesos inferiores, he usado esta caña con los nuevos Sandeel de 10 gramos y he de decir que se "notan" pero no se lanzan como es debido. Aunque para estar por debajo de la potencia de lance, no se puede quejar uno de los lances que salen. En cuanto a la acción de pesca en sí, es una caña sensible pero progresiva. Ofrece sensibilidad tanto en el accionamiento de los señuelos como a la hora de trabajar y cansar peces, adaptándose a cada peso sin perder nada de potencia, pero permitiéndonos disfrutar de cada captura por modesta que sea.


Como pueden ver, nos encontramos ante una caña de spinning polivalente, BBB(buena, bonita, barata), y lo que es realmente importante: no da cansancio, lanza mucho, mueve bien y trabaja igual tanto peces entrados en carnes como peces pequeños. ¿Qué más se le puede pedir a la Salt 2? Que pesque sola, pero eso no depende de ella ¡sino de nosotros! ¡Hasta la próxima!