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lunes, 28 de julio de 2014

Colaboración con Savage Gear y Seaspin

En esta entrada quisiera dar las gracias por la gran oportunidad de colaboración que me ha brindado Garper Fishing. En lo personal, para mi es todo un honor entrar a formar parte de esta gran familia, pero además, como pescador, tengo muchas ganas de probar los señuelos que ofrece Savage Gear y Seaspin. Más allá de mis gustos personales, la efectividad y buena reputación de sus productos es sobradamente conocida por los pescadores de spinning. A día de hoy, ¿quién no ha usado aun un Sandeel o un Mommotti? Poder probar los señuelos ya existentes y las novedades del año que viene también me llena de gran satisfacción ya que las mejoras e innovaciones que han experimentado estas conocidas marcas ofrecen al pescador un gran abanico de opciones ante todas las situaciones y especies. En futuras entradas hablaremos de estas novedades.

El primer palometón de la tarde mágica....tal y como se puede apreciar en la imagen, se tragó el vinilo entero. Lo que asoma de la boca es el jighead.

Sólo les diré que la primera tarde, o mejor dicho, el primer rato (no pegué ni 20 lances) que he tenido para remojar tan solo dos señuelos (uno de vinilo y otro de superficie), obtuve unos resultados bastante aplastantes. Sin apenas moverme de una pequeña punta de roca, esos pocos lances dieron de sí para capturar 2 palometones, 3 vacas y una lubina, que fueron devueltos conforme iban siendo capturados. Los dos señuelos protagonistas causantes de tal alboroto fueron el pequeño Sandeel Slug de color perla, montado con un Sandeel Jigg Head de 7 gramos. Al tercer lance ya había puesto en seco el primer palometón, y en cosa de unos minutos le siguieron las vacas y la lubina.


Tras quedar alucinado con la gran efectividad de este pequeño vinilo, decidí probar otra de las muestras, en este caso un señuelo rígido: el Panic Prey, también de Savage Gear. Sucedió casi lo mismo que con el vinilo: al tercer lance, otro palometón interceptaba el señuelo en la superficie produciendo una preciosa explosión de agua. Tras la captura, grabamos la suelta del ejemplar en video y volvimos a la playa donde estábamos pasando el día. Desde esa tarde estoy ansioso por dedicar una mañana o una tarde entera de pesca con estos señuelos y otros modelos que tengo de muestra. Si en apenas 15 minutos dos señuelos tan distintos la liaron tanto es por algo. Una captura vale más que mil palabras, y en este caso no hubo una, sinó seis capturas, repartidas entre tres especies distintas. La cosa promete, y mucho. Me despido y les dejo algunas fotos de esa tarde, un gran ejemplo de eficacia en estado puro....¡Hasta la próxima!

El Panic Prey, sin duda dará qué hablar, en tres lances ya había puesto en seco un pez.