Blog especializado en spinning, captura & suelta y fotografía de pesca.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Ventajas y limitaciones del rockfishing

Un abanico de posibilidades


Los equipos de rockfishing nos permiten practicar el spinning más ligero y disfrutarlo.

Si algo me encanta del rockfishing es la ventaja que nos ofrece para pescar con cebo artificial peces que no suelen entrar a señuelos, especies propias de la pesca con cebo natural y, en concreto, peces de roca o de fondo. La irregularidad de nuestras costas ofrece diversos hábitats naturales y artificiales que acogen a multitud de especies bentónicas y hepibénticas, algunas de las cuales, como decía, son más típicas del surf-casting o del volantín. Pescarlas con señuelo artificial requiere una adaptación total del equipo y las técnicas, y entraña cierta dificultad. Las capturas del rockfishing suelen ser modestas, pero recompensan, y mucho. La finura del tackle, necesaria para mover correctamente modestos artificiales, se encuentra en igualdad de condiciones respecto el tamaño medio de las capturas. Si se tiene suerte y nos cruzamos con un buen pez, la recompensa es aún mayor, incluso se puede llegar a pasar mal si el pez está entrado en carnes de verdad.

Si hay una modalidad "salva bolos", esa es el rockfishing.

La cantidad de especies depredadoras-omnívoras menores, contrasta con la poca cantidad de depredadores mayores, mucho más perseguidos y escasos. Por lo tanto, si algo tiene de bueno el rockfishing es que rara vez haces bolo porqué un jurelillo o un serrano te puede entrar en cualquier lance, y si el lugar da más de sí, espáridos, lábridos y otros serránidos nos alegrarán la jornada. Es una modalidad salva-bolo. Eso, también está bien. Y como se pesca muy fino, las sensaciones también son cosa fina, nunca mejor dicho. Pero ya me conocéis, para unos gruñón, para otros crítico. Prefiero la segunda opción. Y como buen crítico no todo van a ser halagos. Cualquier modalidad y técnica tiene sus pros y sus contras, es una realidad como un templo, y el rockfishing no iba a ser menos.

Los equipos de rockfishing son sinónimo de diversión a tope y ofrecen ventajas, pero no están exentos de limitaciones.

No todo el monte es orégano

Partiendo de la base que el equipo de rockfishing es muy ligero, la primera limitación la tenemos en el lance. Por muy buen lanzadores que seamos y por muy buen material que llevemos, según las leyes de la física, siempre llegará más lejos un objeto con mayor peso. Con un equipo ultra-light tenemos limitado nuestro radio de acción, y eso ya es un pero que ponerle al asunto. En un pesquero algo profundo quizás no tenga tanta importancia el lance ya que se puede optar por la pesca vertical o semi vertical, pero en zonas someras no tiene mucho sentido dejar hundir el señuelo a tus pies, en dos palmos de agua; se necesita lanzar y ejecutar un recorrido del señuelo más horizontal, previo lanzamiento obligado. Otro inconveniente puede ser por ejemplo, que fortuitamente nos entre un pez que no esperábamos, más grande. En algunos casos no podremos hacer nada para evitar una buena petada por roce con algún elemento del fondo, y si no se da este caso, si no queremos acabar petando, el combate se alargará, presentando posibles complicaciones en la reanimación del pez en el momento de soltarlo. Aún así, algún milagro que otro también se puede dar.

Si pescamos a rockfishing y el viento nos impide lanzar, no queda más remedio que optar por la pesca vertical, pero, ¿y si también hay fuerte corriente?

El otro hándicap de pescar con líneas tan finas y muestras tan ligeras es la coordinación con la climatología. En el mundo de hoy, que corre tan rápido y nos deja cada vez menos tiempo para pescar, a veces cuesta pillar un día que no caiga el diluvio universal o que no sople un viento virulento. Maldito Murphy...Que se pillan buenos días con buenas condiciones, sí, pero por desgracia el viento suele tocar las narices otros tantos días del año. Si estamos a sotavento, pase, pero de cara o lateralmente, te fastidia el lance y la corriente superficial dificulta la profundización del señuelo. Si añadimos también la mar de fondo o las corrientes que se originan cerca del fondo, es obvio que necesitaremos señuelos más grandes y pesados que "agarren" bien el agua. Pero para usar según qué señuelos y en según qué condiciones ya no nos sirve un equipo de rockfishing, sinó uno de spinning, fin de la historia. Hasta aquí llega la entrada para dejar claro que sí, el rockfishing es muy entretenido y salva bolos, pero no siempre se puede llevar a cabo porqué tiene sus limitaciones. Y ante esas limitaciones siempre tenemos la opción de cambiar de estrategia y de equipos, para emplear el que mejor se adapte a las circunstancias.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Espetones a spinning: minnows y stickbaits


Ya se acerca el final de mi primer verano como residente en la isla, y tras de sí regaló capturas en diversos escenarios. Capturas que me servirán para seguir investigando y adquirir conocimientos sobre "Sa Roqueta", sus costas y sus habitantes marinos. Esta investigación la he dividido en dos apartados. Por una parte, identificación de zonas poco profundas. Y por otra, de las costas agrestes profundas, batidas por fuertes corrientes y oleaje, zonas de acantilado donde se hace indispensable el spinning convencional medio, tirando a heavy, y donde los equipos ultra ligeros sólo nos sirven en condiciones concretas de bonanza o en zonas situadas a sotavento.


En este escenario, el claro protagonista, omnipresente en todos los rincones de la isla, es sin duda el espetón. En verano, los espetones son localizables con cierta facilidad durante la noche así como en las primeras y últimas horas del día. Durante el día también hemos capturado, pero con el movimiento de lanchas, kite-surfers, motos de agua, gente bañándose y turismo variado, esta labor se complica, en especial si pescamos desde costa, y es más recomendable dedicarse al rockfishing o al spinning de superficie. Con la llegada del frío es otra historia, ante la ausencia de movimiento de bañistas y embarcaciones es más habitual pescarlos a cualquier hora del día pero las mejores horas siguen siendo los periodos de penumbra.





En cuanto a su pesca, para mi muy poco técnica, sólo basta con utilizar long minnows y paseantes hundidos a escasa velocidad, activados mediante jerking marcado, dejando pausas. Para esta pesca suelo decantarme por los stickbaits con acción slow sinking (o sea, de hundimiento lento) o en el caso de los minnows, los modelos suspending (suspendidos) y también slow sinking, aunque los modelos flotantes también van de fábula.


Como es de costumbre entre nuestras prácticas habituales, todos los espetones fueron devueltos al agua, la mayoría si quiera sin recibir fotografías, ya que el espetón es un pez de mucosa muy delicada y de bastante fragilidad una vez puesto en seco. Es una especie que se tiene que tener el menor tiempo posible fuera del agua para devolverla rápidamente, no tiene la resistencia de otros peces, y de nosotros depende cuidarla y tratarla con el respeto que se merece, no olvidemos que es uno de los depredadores más representativos de nuestras costas....En breve, más informes desde Baleares.

Suelta de un espetón, Sphyraena sphyraena, capturado a spinning ultra ligero, con un paseante.